Ya no espero nada


Que Antonio García Ferreras haya regresado este lunes a la televisión sin escrúpulo alguno invita a sospechar que la alta suciedad del excomisario Villarejo salpica a muchos despachos VIP, en los que hay pánico por mover ficha. Tampoco se entiende que ciertos periodistas "reconocidos" sigan en las tertulias del programa de La Sexta Al Rojo Vivo desde donde el showman Ferreras difundió información falsa sabiendo que era falsa. Y no pasa nada. El peliculero Watergate, al lado de lo que se está permitiendo en España, fue una gilipollez. Lo de nuestro país da para una serie de televisión de 10 temporadas como mínimo.

También los silencios sobre esto dentro de la profesión periodística dan vergüenza ajena. Mucha. Todo hace entrever que este año y medio electoral va a ser muy sucio en España con un descontrolado periodismo de bandas que ha aparcado la lucha por la objetividad, la neutralidad y el interés general. Ahora se informa contra algo o alguien. Y eso no es periodismo: es sectarismo, propaganda, sumisión. Así de revueltas están las cosas a las puertas de un otoño-invierno que será durísimo para los que pagamos todas las fantas. Siempre se dice que la esperanza es lo último que se pierde, pero a estas alturas ya no espero nada.

Comentarios

  1. Francisco Méndez7/9/22, 8:14

    Totalmente de acuerdo con todas y cada una de tus palabras

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