Mirada asesina. El hombre más buscado en Italia desde 1963 cayó ayer. Se llama Bernardo Provenzano y era el «capo máximo» de la Cosa Nostra. Superjefe de la mafia, huía de la tecnología por miedo a que le pillaran in fraganti y se comunicaba dando órdenes a través de papelitos. Sus fotos reales meten menos miedo que sus retratos robot. La tecnología le puso la mirada asesina que llevaba dentro. Salta a la vista. Y al cuello.

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