AÑO VI

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domingo, 24 de julio de 2011

¿Quieres forrarte con esto del periodismo?

Si quieres forrarte con esto del periodismo sé muy sectario y partidista. A todos los que lo son les va muy-muy bien. Es evidente que a los periodistas-tertulianos más parciales se los rifan las cadenas de radio y televisión para crear polémica y gritar a mansalva. Incluso les llueven columnas de opinión en potentes medios afines a su periodismo-propaganda. Si eres de derechas o de izquierdas las 25 horas del día y no admites ni un gramo de autocrítica hacia los miembros del partido que siempre defiendes te irá francamente bien. Te forrarás. Una parroquia de forofos te elevará a las alturas con unos vertiginosos índices de audiencia que te abrirán las puertas de los mejores despachos. Actúa sin escrúpulos y endiósate lo suficiente. Ni se te ocurra ser imparcial, objetivo o con capacidad para pensar o dudar. Por Dios, ¡ni dudes ni pienses! Si lo haces dejarás de ser un periodista de referencia entre tus parroquianos, sean zurdos o diestros, y rápidamente te apartarán del periodismo-espectáculo. Ese que a golpe de chequera pisotea al auténtico periodismo. Ese que antepone cantidad a dignidad. Ese pan nuestro de cada día.

3 comentarios :

carlos de la parra dijo...

Es una opereta en lo que se ha convertido ésto de las derechas e izquierdas en que ambos son comparsas haciéndole el juego al poderoso, quien les paga y les rige.
Solo que no saben hacer cuentas e ignoran que son malpagados y sometidos, cuando pudiera ser diferente.
Están ante el momento de la historia.
Si se libran de la minoría que todo lo acaparó y nos puso en la crisis, tendrán su auténtico momento de liderar el nuevo destino de reconstruír al colectivo de la humanidad.
Reciclemos los recursos y que cese la degradación y destrucción de nuestra especie.
Basta de tanta vileza.

Matapollos dijo...

Como decía Gump, Forrest Gump... shit happens.

AdrianoFor dijo...

Es un poco la tónica general del éxito, vale más la inmediatez y la contundencia del que tiene las cosas claras y es obcecado que la de aquél que tiene una mente abierta y una opinión dispuesta al cambio y a escuchar. Una pena, pero es lo que hay.