AÑO VI

miércoles, 7 de julio de 2010

Fin a 30 horas de pesadilla


Muy poca gente se ha enterado, pero este blog ha estado durante 30 horas, al parecer, en manos de un joven de Buenos Aires de sólo 15 años, en un episodio que nunca olvidaré por los malos ratos que me ha hecho pasar y la gran sensación de alivio que tuve hoy a la 1.30 de la madrugada. Voy al grano, porque ha sido un culebrón cibernético digno de contar. Todo comenzó el pasado lunes a las 20.27 horas cuando recibí este correo malicioso en el que se me pedía que verificase mi cuenta de Blogger, la plataforma de Google donde se aloja este blog:

Click >> Ampliar

Cometí el gran error de pinchar en ese enlace, lo que me llevó a una falsa (creo) página de Blogger en la que me pidieron nombre de usuario y contraseña. Como lo que ponía daba error, pronto me di cuenta de que podía haber gato encerrado y decidí dar marcha atrás. Pero ya era demasiado tarde. Al poco rato perdí mis cuentas de GMail y de Blogger, que daban error al teclear mi contraseña. De golpe y porrazo no podía acceder ni a mi correo ni a este blog. Con un nudo en la garganta conseguí (no sé cómo) reactivar la cuenta de GMail, pero el blog seguía inaccesible. Era como perder todas las llaves de un coche estupendo que estaba aparcado, reluciente e intacto. Con una impotencia impresionante tuiteé el problema, envié varios correos a contactos en Internet en busca de consejos y sobre todo me fui disparado al blog que tengo alojado en WordPress como copia de seguridad de La Huella Digital (por fortuna lo actualicé la semana pasada). Allí escribí este post en el que relaté los hechos sin ocultar mi estado de cabreo generalizado.

Ayer por la tarde intenté, sin éxito, ponerme en contacto telefónico con Google, con la esperanza de que me diesen una solución. Ya por la noche escribí una serie de correos a dos responsables de Google España explicándoles lo sucedido. Pero la sorpresa vino de madrugada. A punto de irme a dormir recibí un correo de una persona explicándome que su hijo de 15 años --al que calificó como «un billgates»-- me había hecho la trampa y que todo era fruto de «una travesura». Caramba con el jodido chaval, pensé.  Le pedí a ese desconocido explicaciones y soluciones y me dijo que nos conectásemos para chatear por Google Talk. Yo estaba alucinado porque no sabía si aquello era cierto o si esa persona era realmente un hacker que me estaba tentando para lanzarme otra trampa. Con mucha insistencia me dijo que me iba a mandar un correo con un enlace para invitarme a volver a ser el administrador único de La Huella Digital. Finalmente me lo envió y le dije que no pensaba pinchar en ese enlace porque realmente no tenía motivos para fiarme de un desconocido. Paralelamente fui copiando toda la conversación por si acaso.

Tras unos 15 minutos de tira y afloja, la persona desconocida se me presentó como una profesora de computación de Buenos Aires. Me dijo que quería arreglar el asunto cuanto antes y que comprendía mi recelo a pinchar en otro link sospechoso. Mi desconfianza cambió de golpe cuando me dijo que realmente quería ayudarme y que por ello me pasaba su nombre de usuario y contraseña para que hiciese yo el cambio de administrador de La Huella Digital. Fue la luz al final del túnel y accedí. Me pasó sus datos, recuperé mi condición de administrador de este blog, eliminé el nick del malicioso autor (su hijo) que me ha loqueado durante 30 horas y cambié las contraseñas de mis cuentas de Google y Blogger. La conversación que comenzó tensa, terminó de forma amistosa y pidiéndole datos para escribir este post.

Luego, con la gran satisfacción de haber recuperado este blog, que afortunadamente nadie ha tocado, me senté a escribir estas líneas. Ahora, con la cabeza más fría, remarco que no pienso denunciar al chico revoltoso --menudo elemento-- porque su madre ha sido muy noble conmigo y ha puesto empeño en solucionar el problema (darme sus contraseñas en el entorno Google ha sido una buena prueba de su buena disposición). De esta historia cibernética confirmo tres cosas que todos sabemos pero no siempre aplicamos: 1) haz siempre copias de seguridad de lo que consideras valioso; 2) nunca pinches donde huela a sospecha; y 3) desconfía de todo ser humano pensante, especialmente de los que juegan con un ratón en la mano. Sólo algunas madres limpiarán su nombre.

26 comentarios :

serantes dijo...

Nacho, de todo el recorrido que llevo por la Internet en estos años jamás he visto una historia que acabe tan bien como esta y de una forma tan estrambótica.
Me alegro mucho de que todo haya vuelto a la normalidad y de que nos dejes la historia para tomarla como lección.
Saludos
David Serantes

Agua dijo...

Me alegro que se haya solucionado el problema!!!!
Has tenido mucha suerte y que la sigas teniendo!!!

Un saludo

Silvia dijo...

Que bueno que se soluciono el problema, tu blog es genial y seria una lastima que por una travesura se pierda. Yo soy Argentina y Española vivo en Galicia hace 8 años y estos son mis blogs www.mamamundo.blogspot.com y www.tcaenfermeria.blogspot.com
Un saludo

Mike74 dijo...

Hola,

Me alegro que se solucionara, no obstante a pesar de pensar que la madre actuo de buena fe, actualiza tu antivirus y haz un analisis de todo el equipo, no sea que aprovechara para meter un troyano o algo similiar al equipo (trabajo en una empresa de seguridad informatica y se lo que hablo)

Saludos..

El Perfecto Idiota dijo...

Me alegro de que al final todo haya acabado bien. He seguido tu agonía por twitter. Desde luego debe ser muy desagradable ver que el trabajo que has ido realizando desde hace cinco años podía irse al traste de repente.
Efectivamente son muy importantes las copias de seguridad de cualquier trabajo que hagamos en un ordenador.
Mi satisfacción por tu tranquilidad.
Ánimo y a seguir con un trabajo bien hecho.
Saludos.

Rancilio dijo...

:-) (no se poner el smiley de alivio)

Anónimo dijo...

Primera regla de la seguridad en el mundo virtual?
Cuando te llegue un correo pidiendo que confirmes algo de alguna cuenta teclea en el navegador la direccion o usa tus favoritos.
Nunca jamas pinches en un enlace que te llegue por correo...
Es de sentido comun.

Anónimo dijo...

Eres el claro ejemplo de que hay gente que no debería usar computadoras.

Rafael B. dijo...

Enhorabuena por el final feliz de la aventura. No sé "donde" leí que hay dos tipos de usuarios de ordenadores: los que perdieron datos y los que los van a perder.
Pues a esta ley hay que hacerle un corolario: hay dos tipos de usuarios de internet: los que ya fueron engañados y los que van a serlo. Porque creo que es muy difícil librarse, si no es un virus, será otra cosa, los malos no descansan.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Joder que tío más burro. Y lo cuenta como si fuera una hazaña. En fin esto es un ejemplo que cuando suplantan identidad o te roban una cuenta se debe más a la burricie del respetable que a unos conocimientos terribles del hacker de turno. Mandar un correo de suplantación de identidad no tiene dificultad.

LUISA M. dijo...

¡Menuda historia! ¿o debería decir pesadilla? He leído con curiosidad todo tu relato de los hechos, no sabía que se pudiera hacer eso con tanta facilidad. Gracias por contarlo aquí y por los consejos básicos que dáis tú y otros comentaristas. Todos debemos aprender la lección y andarnos con mucha precaución y más medidas de seguridad, por si acaso.
Me alegro de que todo terminara bien. Saludos.

Nacho de la Fuente dijo...

Serantes, Agua, Silvia, Mike74, el Perfecto Idiota, Rancilio, Rafael B. y Luisa M. es un auténtico placer volver a leer por aquí vuestros comentarios y ánimos. Hasta me da gusto leer al anónimo discrepante que siempre ronda por este blog. Aunque llevo dos días durmiendo muy poco, hoy lo veo todo positivo después de pasar 30 horas temblando al pensar que este blog se podía ir definitivamente al carajo.

Gracias a TODOS/AS por estar ahí :-)))

Anónimo dijo...

Mi querido Nacho, podías empezar a pensar en escribir un libro de relatos titulado "Las tribulaciones de un blogger". Me alegra saber de ti, aunque para ello haya que caer "en tus redes". Un besazo de Aníbal

Diego Fernández dijo...

Me alegra mucho la noticia.
Saludos,

Diego

Juancar dijo...

Menudo pirata el chaval! Me alegro todo ok. Te seguimos leyendo.

Un abrazo
Juancar

Félix Soria dijo...

Treinta horas no son ¿¿¿¡nada!???
Un abrazo.

Titajú dijo...

Vaya angelito... Nacho, bienvenido a la ¿normalidad? ¡ah, no! a la actualidad. Riman, pero no son lo mismo.

Nacho de la Fuente dijo...

Diego, Juancar, Félix y Titajú, todo un placer el leeros por aquí. Fue un buen susto del que he aprendido muchas cosas. Para mal y para bien. Félix ha vivido algo parecido en su blog y sabe bien de lo que hablo. Un fuerte abrazo a todos.

Félix dijo...

Nacho,
Queramos o no reconocerlo, en el blog acabas poniendo parte de ti mismo en el que es un largo proceso de construcción.
De modo que si esa especie de "territorio" personal se derrumba, la situación es angustiosa, máxime en una "realidad" virtual como internet, que es inasequible, insondable, incontrolable...
Un abrazo.

José M dijo...

Últimamente hay que tener un cuidado con los enlaces (Twitter, email, etc...) que no veas :-(

Francisco O. Campillo dijo...

He seguido tus peripecias en este par de días y no sabes cuanto me alegro de que todo acabe bien.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

A los terroristas, aunque sean en el ciberespacio hay que DENUNCIARLOS!!! De otra forma se seguirán mofando de nosotros. MUERTE A LOS TERRORISTAS!!!

Aldabra dijo...

vaya historia, digna de una peli!

me alegro de que todo terminase bien.

bicos,

JRio dijo...

¡Vaya peliculón!
Enhorabuena por el final feliz.

Me quedo con eso de que tienes copia en wordpress. Creo que voy a hacer lo mismo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hola. Me alegra que se haya resuelto pero no basta con que una madre (si es que la historia es cierta) salve el problema. Te pregunto si la cuenta desde donde se envió es pompeya..., porque, en ese caso, el niñito travieso se desmadró. En todo caso, puede hacerlo desde cualquier cuenta, lo importante sería ver el encabezado del email para tener ubicar al niñito aburrido, y que venga la madre a explicar por qué su pequeño tonto se dedica a fastidiarle la vida a los demás. Si es que es cierto, nuevamente.

Telefonía Móvil dijo...

Hola. Yo también he recibido un mail similar al que cuentas en el que dice que mi cuenta va a ser suspendida.