AÑO VI

jueves, 15 de julio de 2010

Con Elnuma Degue, viviendo en la calle


JR Mora aparca por un día las ironías que brinda el buen humor y escribe este post desde la calle, junto a un hombre que no tiene nada y al que los muchos etiquetan y los pocos ayudan. Es un ejemplo más del tortazo de la crisis actual que se deja ver en cualquier esquina de cualquier barrio de España:
«Este hombre tiene 49 años. Cada tarde se sienta en el bordillo de una tienda junto a un cajero automático, a su lado hay una bolsa de deporte que contiene todas sus pertenencias con un recipiente de plástico encima. No hay ningún cartel ni se dirige a nadie, realmente Elnuma no parece pedir nada.

Una de esas tardes decidí pararme a hablar con él, enseguida aceptó contar su historia y compartimos bordillo durante un rato. Insiste en que no quiere dar pena ni llamar la atención de nadie.

Elnuma Degue, como él mismo quiere llamarse para la ocasión, prefiere no hacer pública su verdadera identidad, tampoco quiere mostrar su rostro. No está buscado ni tiene causas pendientes con la justicia, simplemente quiere evitar problemas o disgustos a familiares y amigos.

“Cuando en tu familia uno está en el paro, otro con su hipoteca, cada uno sus problemas y encima de no poder ayudarles te ves en esta situación es muy jodido”, admite sin rastro de victimismo.

¿Crees que alguien puede estar buscándote?

Duda, se toma un tiempo para contestar.

“Sí… puede ser”

Es un hombre alto y recio que mira a los ojos cuando habla, del norte, su acento lo canta.

La gente pasa y nos mira, puede que sean cosas mías, pero ahora me siento observado mientras tomo notas, incluso me parece ver asombro, sorpresa...

[+] JR Mora

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Habitualmente vemos en nuestro entorno impactantes fogonazos visuales de la crisis. Gente durmiendo en la calle, parados literalmente parados, comedores económicos hasta los topes, persianas bajadas, ofertas y contraofertas, muchos pobres vergonzantes, manos y ojos pidiendo... Demasiadas imágenes que hay que agrupar. Por eso he convocado en Twitter el concurso #Photocrisis (esta es la etiqueta), para que esas situaciones dejen de ser invisibles. Si tienes sensibilidad, una cámara o un móvil con cámara a mano y usas Twitter, participa en #Photocrisis, un encuentro virtual con fotos-denuncia sobre este tsunami económico. A ver si nos vamos olvidando de ese «no pasa nada» que anestesia nuestras conciencias.


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