AÑO VI

viernes, 14 de mayo de 2010

Es urgente volver a León


Escribe Leopoldo Abadía:
«Para aclararme las ideas, el martes escribí:

1. Unos hermanos deciden vivir juntos en una casa.

2. Antes de entrar a vivir allí, los hermanos se ponen de acuerdo en las normas:

a. Si ganamos X, no podremos gastar más de Y.
b. No podremos endeudarnos mucho.
c. Y otras.

3. Todos las aceptan y presentan sus cuentas.

4. El hermano griego miente.

5. Al cabo de un tiempo se descubre que el hermano griego tiene una deuda enorme y que, cuando llegue el vencimiento de los plazos, no va a poder pagar.

6. La gente no le presta dinero a ese hermano. Sí que se lo presta al hermano alemán, que es más serio.

7. Si se lo prestan, lo hacen más caro que al hermano alemán.

8. Si el hermano griego no paga y hace suspensión de pagos:

d. Los hermanos que le han prestado dinero no cobran y tampoco podrán devolver el dinero que les han prestado a ellos.
e. Tampoco podrán cobrar los amigos que le han dejado dinero.

9. Los amigos empiezan a preocuparse por la familia y empiezan a pensar que el griego no es el único hermano que está en malas condiciones. Que hay otros a los que hay que vigilar:

f. El hermano portugués
g. El irlandés
h. El italiano
i. El español

10. El hermano español gasta mucho, porque, entre otras cosas, tiene un modelo en su casa que funciona mal, el modelo autonómico, que en sí es bueno, pero que, mal administrado, es muy malo.

11. Además de ser muy malo, es muy difícilmente reversible, porque se mezclan muchas cosas, de tipo cultural, social, etc.

12. Además, el hermano español gasta mucho porque ideológicamente quiere gastar en temas “sociales”, con una definición de “social” muy discutible.

13. Entre todos, calculan que al griego le hacen falta 110.000 M €. Hay quien dice que son más (150.000), pero con eso se arregla por ahora.

14. De los 110.000 M, la familia pone 80.000, y un amigo, el FMI, pone los otros 30.000.

15. De los 80.000, al hermano español le tocan 9.800 M.

16. Como no los tiene, los pide prestados al 3%. Él se los va a prestar al griego al 5% y, como es así de tontín, va a la tele y dice que es un buen negocio, porque no es regalo, sino préstamo y en la operación ganaremos dinero.

17. El hermano serio (el alemán), que aprovechó los intereses bajos para fortalecerse, no subir los gastos tanto como los griegos y exportar, está preocupado:

j. Porque piensa que el griego no devolverá el dinero
k. Porque piensa que los hermanos más “peligrosos” pueden estar en una situación parecida.

18. La gente que tiene dinero prestado a esos hermanos “peligrosos”, piensa que, en cuanto recupere el dinero, se lo lleva a otro sitio.

19. Nadie quiere euros --la moneda de la familia-- y los cambia por la moneda de otra familia que en estos momentos se considera más formal.

20. El euro baja y la otra moneda sube. Esto es favorable para la familia que comercia en euros, porque habrá bajado los precios de sus exportaciones. También habrá subido los de sus importaciones, con lo cual puede producirse inflación.

21. El hermano serio convoca a los menos serios y les dice que así no podemos seguir. Que, o se lo toman en serio, o hay dos soluciones:

l. Se va él de la familia
m. Se van ellos

22. El hermano español dice que “no rebajaremos el déficit hasta el punto de que pongamos en peligro el crecimiento de la economía española”.

23. El hermano griego recibe la visita de una delegación del FMI, el amigo que le presta 30.000 M, y le dice lo mismo que ha dicho el hermano español.

24. Lo que pasa es que el del FMI, que, es muy suyo y, en este caso concreto, es noruego, le contesta: “perdone, pero yo no he venido a hablar del crecimiento de Grecia. Estoy aquí para salvar el euro”.

25. Contestación que sirve para el hermano portugués, el irlandés, el italiano y el español.

26. O sea, que se avecinan tiempos muy»... [+] Cotizalia

1 comentarios :

Titajú dijo...

¡Mira qué clarito, qué bien explicadito y que terror da leerlo!