AÑO VI

martes, 6 de abril de 2010

Gürtel por un tubo

FUERTE CHAPARRÓN EN EL PP. Bueno, se acabó la Semana Santa y arranca la santa compaña del caso Gürtel, esa trama corrupta que saca los colores a populares e impopulares. Una web de, teóricamente, acceso restringido escupirá desde hoy datos y más datos de los 50.000 folios del sumario, que deja de ser secreto. Será una ametralladora de despropósitos, de cifras astronómicas e insultantes, de caraduras con coche oficial, de oportunistas avalados por una hipocresía poderosa. Vienen días de duros tragos y encontronazos políticos, donde las críticas feroces al Partido Popular se entremezclarán con los marianeos de Rajoy, esos silencios con esas conocidas muecas de no-sé-de-lo-que-usted-me-está-hablando. Esas calladas por respuesta que le anclan en sus bajos índices de valoración en el CIS, un respiro para Zapatero y su Gobierno en caída libre. Vienen días de Gürtel por un tubo --otra vez vía Internet--en los que habrá más tortazos dialécticos y mediáticos que dimisiones. Que eso ya no se lleva, hombre. No seas iluso. Preparémonos pues. Que otra vez se va a armar una buena bronca a costa de nuestra infinita paciencia y nuestro dinero. Vuelve a caminar la santa compaña del Gürtel, toda una procesión de muertos o ánimas en pena... política.

RTVE.es :: El sumario de Gürtel eleva hasta los 1,3 millones de euros los cobros de Bárcenas de la trama

La Voz de Galicia :: El PPdeG pagó en negro más del 50% de sus actos en la etapa de Crespo, según un informe policial

El País :: El PP sostiene que no hay nada nuevo en el sumario del caso Gürtel

El Mundo :: 8 consellers, 4 altos cargos y los padres y suegros de Camps recibieron regalos de la trama

El Economista :: Todo el sumario del caso Gürtel (65 tomos en PDF)


1 comentarios :

pablo gonzalez dijo...

amigo nacho, no es cierto que la gurtel no haya provocado dimisiones. así de primeras, la del ministro de justicia bermejo por cometer el pecado de cazar con el juez instructor junto a otras treinta personas. de las imputadas, pues eso ya no, hombre, que no hay que ser demagogo.