AÑO VI

miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Y qué?

Escribe Enrique Dans:

«Que sí, que está muy bien. Que Internet ha crecido en tamaño y en capacidad de influencia. Que en setenta y dos horas, una ministra de Cultura, una vicepresidenta, un ministro de Justicia y un presidente se habían visto forzados a reaccionar debido a la presión ciudadana expresada en la Red. Que sí. Lo que queráis. Pero estamos a martes, es festivo, mañana nos vamos todos a trabajar – los que tengamos la suerte de tener un trabajo -, y las cosas siguen EXACTAMENTE IGUAL: la ley sigue donde estaba, su ominosa disposición final introducida de tapadillo por la “Coalición de la SGAE, discográficas, distribuidoras de cine y de videojuegos” saltándose toda legitimidad democrática sigue estando en el Anteproyecto, lo de depurar responsabilidades para saber cómo y a través de quién sigue ahí sigue siendo tan improbable como la existencia del unicornio, y el plazo que este Gobierno se puso para tenerlo todo “atado y bien atado”, el 31 de diciembre, sigue estando al alcance de su mano. Poco tenemos por el momento para vanagloriarnos. No hemos hecho nada aún. Hemos circulado nuestro manifiesto escrito a toda prisa hasta la saciedad, hemos conseguido reunirnos con una ministra (aquellos que ella tuvo a bien llamar), hemos protagonizado telediarios, entrevistas y portadas de prensa… ¿Y qué? ¿De verdad pensáis que hemos conseguido algo?»... [+] El Blog de Enrique Dans
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1 comentarios :

Félix Soria dijo...

Estimo que este asunto lo estamos simplificando demasiado.
Dans no me parece el mejor representante de los internautas, de hecho nadie se puede arrogar esa representatividad (aunque hay quienes lo intentan).
La propiedad intelectual, al igual que la creatividad, ¡existe! (no valen simplificaciones apelando a escenarios pretéritos).
Otra cosa es la legislación o el aberrante canon digital... Insisto, estanos simplifacando demasiado -yo también- y convendría analizar el fenómeno en su conjunto distinguiendo ley de la legitimidad, la propiedad intelectual del afán recaudatorio, el Estado de la ciudadanía, etc., etc., etc.
Ser "anarquistas de pega" no nos convierte en "libertarios" ¡respetuosos! de la colectividad a la vez que del individuo.
Insisto, seamos menos pasionales a la hora de analizar el asunto, tengamos en cuenta el "escenario" económico y social, y respetemos lo que crean individuos que se ganan la vida creando.