AÑO VI

viernes, 11 de diciembre de 2009

Un Ministerio de la Vida

Un pedazo de mujer muy cercana en mi vida sufrió un varapalo monumental hace unos meses al saber que una grave enfermedad le impedía definitivamente tener hijos. Pese a su juventud --sólo 26 años-- el destino le ha quitado con desgarro y alevosía uno de sus mayores sueños, el poder concebir hijos propios. Su prioridad ahora es salvar su vida como sea y después no descarta recurrir a la adopción de uno o más pequeños para formar la familia que ha deseado siempre con tanto fervor. Ayer me acordé mucho de ella al saber que el Congreso ha dado luz verde a la enésima reforma de la ley del aborto, en la que se sigue dejando abierta la aberrante posibilidad de que una menor de edad no informe a sus padres cuando aborta. Una reforma que amplía la Cultura de la Muerte en la que nos han instalado los últimos gobiernos, dando más forma legal a una de las mayores hipocresías y cinismos de nuestra sociedad moderna, que aún se pierde discutiendo si un feto humano es una gamba, un proyecto de ser humano o un ser humano en sí mismo. Ayer me acordé de esa «mamá» en impotencia porque ella siempre ha comentado que hay muy pocos niños españoles en adopción, algo que le cuesta entender. A mi también.

No hace mucho alguien me habló de que sería bueno crear un Ministerio de la Vida. Un ministerio que facilitase las adopciones de hijos en España dando cobijo, apoyo económico y psicológico a esas madres --jóvenes y no tan jóvenes-- que optan por la drástica y durísima decisión de abortar. Podría ser un ministerio que se hiciese cargo de esos hijos y los diese luego en adopción a tantas parejas que lo desean. Un ministerio que levantase aún más la baja tasa de natalidad que avergüenza a España, un país muy tocado --económica y socialmente-- por el constante envejecimiento de la población. Podría ser un ministerio novedoso, quizá único en el mundo, en el que la gestión de un Gobierno entrase de lleno en fortalecer y fomentar la familia, uno de los pilares básicos de nuestra sociedad, en lugar de legislar contra ella.

Pero me temo que ese Ministerio de la Vida queda en una simple utopía, en una idea volátil mientras soñamos despiertos. La impositiva Cultura de la Muerte --tan imitada, jaleada y aplaudida-- no dejaría que se dediquen tropecientos millones de euros a esta causa. Se opondrían ferozmente en pro de los derechos de la mujer pasándose por el arco del triunfo el derecho a nacer de cada niño. Sí, ya sé que es una causa perdida, como tantos sueños. Pero me reconforta pensar en que algún día un gobierno valiente como pocos le dé forma a esta idea. Me relaja pensarlo...


--------

25 comentarios :

JL dijo...

Felicidades por la opinión, valiente, muy valiente en estos tiempos que corren.

Ánimos para tu hermana.

Cyrano dijo...

Comparto todo lo que dices. Siento lo de tu hermana. Me acordaré de ella.

Rafael B. dijo...

Gracias por opinar, gracias por decir las cosas así de claras.

Ánimo y una oración por ella ahora que llega la navidad.

MARIETA dijo...

Y que tan de acuerdo estaría yo con ese Ministerio de la Vida....
Saludos para M. (Yo tengo uno y parece que no se pueden tener más,se verá lo que se hace con el tiempo con respecto a esto, pero sí parece que es un bien escaso en España).
Saludiños

Carmen Garcia dijo...

Muchas gracias, muchas gracias por esa manera clara y precisa de llamar a las cosas por su nombre. Hace unos pocos decenios, la esclavitud era legal, socialmente aceptada e incluso considerada algo bueno... y sin embargo a nadie en este momento se le ocurriría defender su vigencia. Creo que con el aborto pasará igual; en algún momento, los seres humanos comprenderemos la barbarie que supone acabar con nuestra propia descendencia y no podremos mirar hacia otro lado. Mientras tanto, se agradecen voces como la tuya que griten abiertamente que el aborto es sencillamente inaceptable. Saludos.

Jordi dijo...

Nacho, gracias por este post. De verdad, de los mejores que has escrito.

Y sí... la comparación con la desaparición de la esclavitud es certera. Espero que dentro de poco -cuanto antes mejor- veamos el aborto como la mayor barbaridad que el hombre ha maquinado contra sí mismo. Puro canibalismo.

Tu ya sabes dijo...

Nacho felicidades por ese tono alto, claro y firme que utilizas para decir las cosas y en concreto esa negativa rotunda al aborto.

Te lo digo porque hace unos años tomé una decisión de la cual hoy estoy arrepentido totalmente, y eso que fué tomada por amor hacia mi pareja. Pero a día de hoy, despues de las vueltas que dá la vida, me arrepiento; pues no tienen que padecer otro/as las decisiones que egoistamente hemos tomado en su momento.

Saludos

Titajú dijo...

Ya sabes que en esta casa decimos SÍ a la vida; no comprenderé nunca la legalización de un asesinato.

Anónimo dijo...

¿Ud. considera que el aborto debería ser delito?
Lamento mucho lo de su hermana.
Sinceramente no puedo esrtar en más desacuerdo con ud.

piezas dijo...

Pregunta: ¿es España por tradición moralmente superior a su entorno internacional inmediato?

Porque es que no lo entiendo. No entiendo que todavía estemos en medio de debates sociales que carecen de fundamento real y guardan solo relación con una visión tradicionalista y llena de prejuicios.

Lo lamento, pero no se puede ser más demagógico.

Le deseo mucha suerte a tu hermana, sinceramente. (Aunque hay que matizar que yo en el lugar de ella estaría molesta contigo, por utilizarla como víctima en medio de un argumento ideológico).

Taumi dijo...

"una de las mayores hipocresías y cinismos de nuestra sociedad moderna"??? Supongo que te referirás a la de muchos ricos que, mientras exponen argumentos como los tuyos, acuden luego, Visa en mano, a las clínicas de Londres. Pero, cierto, siempre les queda la confesión para lavar las conciencias...

Gracchus Babeuf dijo...

Mandando mujeres a la cárcel, no se arregla los problemas de tu hermana. No sois pro-vida, sois pro-cárcel.

Anónimo dijo...

como siempre, un valiente alegato, a favor de unas ideas con las que no puedo estar más de acuerdo... y también creo que ese ministerio de la vida sería una buena idea... pero de escasa viabilidad... mucho ánimo, y mucha fuerza...

Fernando dijo...

A pesar de que creo en la libertad del individuo para tomar las decisiones que crea conveniente con su vida, incluido el aborto o la eutanasia, sí que creo que ayudas oficiales y apoyo a las mujeres embarazadas para seguir adelante con la gestación sería una buena idea. Una de las perplejidades sobre los derechos de los niños es que quien puede tener hijos de forma natural es libre de tener cuantos quiera y como quiera. Quien por desgracia no puede y tiene que recurrir a las adopciones es escrutinado legalmente por las instituciones públicas como si fuera un delincuente para ver si da la talla. Qué niño tiene más derechos, el que encuentra padres con curriculum, fondos para pagarle la universidad y dedicación plena o el que nace donde sea cuando sea y como sea en una lotería de padres?
En fin, cosas de esta vida nuestra.
No entiendo por qué unos padres necesitan probar que son competentes para ejercer y otros no.

Nacho de la Fuente dijo...

Es curioso. Cuando alguien no tiene argumentos que aportar, dispara con ese topicazo de la demagogia. Recuerdo que era uno de los trucos del ex presidente Felipe González para huir de los temas...

Cuántas veces me han etiquetado por escribir cosas que no gustan. En fin... De facha a rojo y tiro porque me toca.

Buen fin de semana a todos.

piezas dijo...

Tiene gracia, porque precisamente donde el argumentario se hace de rogar es justamente en tu respuesta, una vez más, aprovechando el filón victimista. Curioso cuando menos.

Vamos, básicamente tenemos que aceptar que el aborto es un infanticidio por que sí. Por que tú lo dices, o por un vídeo que sí, es muy demagógico.

O sea y resumiendo. Que propones la prohibición del aborto basada en un prejuicio e ignorando todo lo que pasa una mujer en un trance así, para a continuación establecer un "ministerio" de reparto de esos niños que habrás obligado a tener (falta decir que a "las pobres").

En fin, pilarín. Eso ya existía, no digo dónde ni cuándo.

moncho dijo...

Buena entrada. Me gusta la gente sincera.

Yo la verdad es que tengo mucahs dudas acerca del tema. Me repugna el asesinato, como a cualquiera, pero no me parece correcto equiparar un embrión a un bebé como hace la Iglesia por ejemplo. Una simple célula, por muy humana que sea, no es en absoluto comparable a una persona. Si estudias con detenimiento las primeras fases del desarrollo de un embrión te darás cuenta de que aquello no es todavía una persona. Encarcelar a alguien por detener ese desarrollo, o llamarle asesino, me parece muy fuerte y completamente fuera de lugar. Una persona no se forma en un instante, como pretenden hacernos creer los que poseen el don de comunicarse directamente con la divinidad.

Ahora bien, trece semanas me parecen una eternidad. A esas alturas ya conoces a tu hijo, yo a los míos ya les había puesto nombre. No sé, Nacho, es un tema muy difícil. Nadie tiene completamente la razón. Yo sigo dudando, me parece la actitud más honesta, pues el misterio de la vida humana es demasiado grande como para que lo vayamos a descifrar ahora.

Un abrazo

Irreverens dijo...

Tan duro es que alguien que desea tener hijos no los pueda tener, como que alguien que ha sido violada por su propio padre, no pueda abortar porque necesita el consentimiento de su propio verdugo para hacerlo.

Si existe desde hace tiempo este debate es porque el asunto es tan complejo como personas existen.

Y nadie está a favor de un asesinato. Y todos apoyaríamos ese Ministerio de la Vida, incluso las que estamos a favor del aborto libre.

Saludos cordiales y mucho ánimo a tu familiar.

Marga dijo...

Por favor, los casos extremos, como los de la mujeres violadas, son la excepción en este complejo asunto. De lo que aquí se habla es de esos miles de casos en los que las jóvenes se quedan embarazadas de sus novios o amigos y deciden abortar. Es ahí donde podría entrar ese Ministerio de la Vida para apoyar esos nacimientos y esas adopciones para entregar a esos niños/as a tantas parejas que los desean.

Charo Sanguiñedo dijo...

Un aborto es un infanticidio en toda regla, tan grave como darmuerte a un recién nacido. El embrión tiene un corazón que late y muy fuerte desde el principio, y cómo se agarran a la vida. Yo tengo dos hijas hermosas y sanas, y un primer embarazo que per´dí espontáneamente, y el desgarro que sentí en ese momento no se puede comparar con nada, es así, el aborto es tan brutal con 7 semanas como con 14, y ya no tengo palabras para quien lo hace con 22. No estams hablando de derechos de la mujer, estamos hablando de no asumir responsabilidades, de egoismo, de decisiones forzadas por terceros... Y no nos olvidemos que desde un punto de vista estrictamente médico, tiene mucho más riesgo un aborto que un parto, precisamente porque es antinatural y el cuerpo no está preparado para ello. Un saludo enorme a Marta y mucha fuerza para todos.
Charo S.

Miguelangel dijo...

Un detalle previo: abortar ES un delito (atar ES un delito). Lo que hace la ley anterior es DESPENALIZAR un delito en determinados casos, al igual que se entiende que uno puede matar si lo hace en defensa propia. Matar NO es un derecho, no es una decisión "de la mujer", no es una decisión de nadie.

Dicho esto, me gustaría decir que los padres TAMBIEN tenemos derecho a decidir si un aborto debe o no llevarse a cabo, porque los padres TAMBIEN tenemos derecho a opinar. No, no es una decisión solo de la mujer, porque lo que lleva dentro no es sólo suyo. Soy padre, también decido.

Irreverens dijo...

Disculpa, Marga, pero a mí no me parece que la Iglesia Católica hable de excepciones. Como tampoco lo hacen todas las personas que salen a la calle a manifestarse con pancartas "pro-vida".

Insisto en que el tema es mucho más complejo. Y precisamente por eso, se debe regular. El aborto se ha practicado desde que el mundo es mundo y no dejará de hacerse sólo porque se meta a las mujeres en la cárcel.

Lo de solucionar embarazos no deseados con adopciones entre españoles me parece una buena idea. Claro que sí. Pero mucho mejor es educar e informar debidamente para que ese embarazo no ocurra nunca.

Saludos cordiales.
:)

María Candela dijo...

Gracias, Nacho, por este artículo. Es realista, pero positivo. Gracias por tu valentía para defender sin miedo la vida humana. Yo también comparto lo que dices.

mobis dijo...

Nacho: Plas, plas, plas!
Gracias por decir así las cosas

Nat dijo...

Prohibir el aborto, es como que se obligue a todo el mundo - incluso a la gente de religiones que ve mal las transfusiones de sangre y a enterrarse sin los órganos - a donar órganos, sangre, etc. porque no donarlos seguramente va a matar a otra persona.

A nadie le gusta el aborto pero aunque se prohibiese seguiría habiéndolos (siempre los ha habido). ¿Qué hacemos? ¿Dejar morirse a las personas que toman esa decisión a manos de carniceros?

Porque también hay veces que hay gente que quiere tenerlos y se siente presionada a abortar aunque no quiera. No sé porque hay que demonizar a esa gente o llamarles egoístas ya que como bien decís, España no destaca precisamente por ayudar a la gente en este tipo de situación. Entonces esa persona ¿Se merece encima ser atendida por alguien que más que médico es medio brujo?

O si a alguien que quiere tener un bebé estando embarazada le dicen que no va a desarrollar algún órgano o algo completamente necesario para vivir y que o bien va a morir durante la gestación o nada más nacer ¿Esa persona tiene que esperar a dar a luz o a que se muera dentro de ella en vez de interrumpir el embarazo?

Y, lo siento, pero obligar a alguien a tener un hijo fruto de una violación me parece infinitamente cruel. ¿Tiene que pagar obligatoriamente con todas las consecuencias sólo por lo que implica biológicamente ser mujer?

Que no se me malinterprete, poder tener niños es algo fascinante pero que venga alguien te haga daño y, aunque luego des al a niño en adopción, pases 9 meses y un parto (los partos dejan secuelas, físicas y psicológicas, por ejemplo, la depresión post-parto) a causa de una violación no puede ser bueno para la salud mental de nadie.