AÑO VI

jueves, 22 de octubre de 2009

«Esa gentuza encantada consigo misma»



Sobre Las tiendas desaparecidas escribió Arturo Pérez-Reverte:
«Cada vez que doy un paseo veo más tiendas cerradas. Algunas, las de toda la vida, habían sobrevivido a guerras y conmociones diversas. Eran parte del paisaje. De pronto, el escaparate vacío, el rótulo desapercido de la fachada, me dejan aturdido, como ocurre con las muerte súbitas o las desgracias inesperadas. Es una sensación de pérdida irreparable, aunque sólo haya echado vistazos al escaparate, sin entrar nunca. Otras de esas tiendas son negocios recientes: comercios abiertos hace un par de años, e incluso pocos meses; primero, los trabajos que precedían a la apertura, y después la inauguración, todo flamante, dueños y dependientes a la expectativa, esperanzados. Ahora paso por delante y advierto que los cristales están cubiertos y la puerta cerrada. Y me estremezco contagiado de la desilusión, la derrota que trasmite ese triste cristal pegado al cristal con las palabras se alquila o se traspasa [...] Todas esas ilusiones deshechas, trituradas por políticos golfos y sindicalistas sobornados que todavía hablan de clase empresarial como si todos los empresarios españoles tuvieran yate en Cerdeña y cuenta en las islas Caimán. Ignorando las ilusiones deshechas de tanta gente con ideas y fuerza, que arriesgó, peleó para salir adelante, y se vio arrastrada sin remedio por la tragedia económica de los últimos tiempos y también por la irresponsabilidad criminal de quienes tuvieron la obligación de prevenirlo y no quisieron, y ahora tienen el deber de solucionarlo, pero ni pueden ni saben. De esa gentuza encantada consigo misma que no sólo carece de eficacia y voluntad, sino que sigue impasible... [+] XLSemanal
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5 comentarios :

Anónimo dijo...

Si ese artículo hubiera sido escrito por otro que no se llamara Pérez Reverte nadie dudaría en tacharlo de fascista. Se empieza por insultar y descalificar a todos los politicos, luego se pide verlos colgados de una farola como dice el autor del artículo y luego se dice que para qué sirven los políticos, mejor un buen líder como el duce, un hombre de verdad, que seguro que le gusta a Pérez Reverte

Rafael B. dijo...

Es el problema de las etiquetas, no nos paramos a ver si tiene razón, escuchamos las primeras notas y ya está, etiquetado y descalificado. Lo lamentable es que tenga razón (que creo que la tiene) y las formas no hacen sino reflejar un sentimiento hacia cierta clase política (profesional porque nunca ha dado un palo al agua, inútil dónde las haya, capaz de hacer lo que sea por el poder y permanecer en él y que nos lleva la ruina moral y económica) que cada vez está más extendido.

Por cierto, yo también lo llevé a mi blog el pasado día 11, esta vez me adelanté. :-)
Un saludo.

pablo gonzalez dijo...

Estimado Rafael,

Los políticos profesionales no tienen nada de malo, trabajan en lo suyo como cualquiera. Cuando sus compañeros hacían prácticas a los 20 ó 22 años, ellos colgaban carteles o ayudaban a organizar mítines, por ejemplo. Es también trabajar, creo yo.

Las formas siguen importando, aunque sea de alguien tan desagradable y consentido como Pérez Reverte. Si yo dijera de él que es un pedantillo aburrido al que habría que quemar toda su obra expreso mi opinión de una manera grosera, burda y desaconsejable que me desvaloriza de entrada. Pues lo mismo él, que para algo es académico.

Y respecto al contenido de su artículo: soy autónomo, de esos por lo que tanto sufre cuando pasea, con mi tiendilla y mis mil horas. No quiero su compasión, me basta con que entre de vez en cuando a comprarme algo en lugar de dedicarme una poesía y que sus camisas me las compre a mí y no a Zara (ay, coño, que Zara es más barata y está por todas partes, al lado de la tienda de navegación y del supermercado). Tendré que ofrecerle algo que se pueda digerir con la cabeza y no con el estómago, que para eso ya hay un montón de gente estos días escupiendo al cielo.

A riesgo de alargarme y para terminar: lo de la ruina moral no sé por donde va. A lo mejor es la que tenía la gente que hace tres años decía "tengo un piso tan caro que no lo podría comprar a día de hoy. Y los políticos que le arreglen la vida a los que no lo tengan, como mi hijo"

Heimdall dijo...

Pues...qué quieren que les diga. A mí me parece sensacional lo que dice Pérez-Reverte. Tiene toda la razón y llama al pan, pan, y al vino, vino.

Rafael B. dijo...

Estimado Pablo:
La profesionalización de la política encierra peligros que estamos viendo. Gente que hizo de llegar al poder su trabajo, pero que perdió vocación, formación específica y capacidad de gestión de otra cosa que no sea aferrarse al sillón y mercadotecnia demagógica.
Cierto que las formas importan, pero ese es parte del encanto de Pérez Reverte su pedantería politicamente incorrecta que nos permite a los demás un desahogo sin tener que exponernos mucho.
Que nos llevan a la ruina económica no hace falta que insista, lo de la ruina moral es, probablemente opinable, pero es mi opinión.
Un saludo.