AÑO VI

martes, 15 de septiembre de 2009

Zapatero ya está endiosado

El presidente del talante está viviendo en este arranque de curso político un doloroso desplante. En pocos días hemos visto una calculada escapada de ex ministros que gota a gota van dejando la primera línea de fuego político, dejando caer un gran enfado hacia Zapatero por su constante ninguneo. Primero fue Jordi Sevilla (1 de septiembre), luego César Antonio Molina (8 de septiembre), ayer Pedro Solbes y en los próximos días los expertos en politología ya señalan a Bernart Soria como siguiente cabreado con todo lo que huela a política. Todos fueron responsables de una cartera ministerial en Gobiernos de Zapatero y no se cortan en transmitir su cabreo integral. Eso sí, con elegancia. ¿El motivo de fondo? Pues suena sencillo: parece que Zapatero ya no escucha a casi nadie porque ha entrado en esa fase intergaláctica de endiosamiento ausente que contagia a los inquilinos de la Moncloa. Son las cosas del Poder con mayúsculas, ese que pasados unos años te convierte en un presidente saliente, con la misma credibilidad que un sapo y con la manía de dar portazos a todo el que no piense igual. Es ese poder que envuelve a los presidentes hasta aislarlos del sentir de la calle. Un virus de poder que contagió a González, luego a Aznar y ahora a ZP, que no sabe cómo afrontar una crisis económica sin precedentes. A Felipe le manchó hasta las cejas la corrupción de los suyos, a Josemari se le fue literalmente la olla y ahora a José Luis se le escapan en bandada los que hace hace bien poco se sentaban en el Consejo de Ministros. Algo pasa con el poder monclovita, que se desgasta el solito puertas adentro volviéndose ciego, sordo y mudo. Quizá por eso lo único plausible de la última etapa de Aznar fue anunciar [y cumplir] su retirada a los ocho años. Por pura higiene democrática y mental. La de todos.

Ilustración: Edgardo Carosia | La Voz de Galicia
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1 comentarios :

Anónimo dijo...

No fallan, ¿eh? Es llegar a la segunda legislatura e inflársele las ínfulas.