AÑO VI

viernes, 11 de septiembre de 2009

El decálogo para formar un delincuente

1Desde su más tierna infancia, dé a su hijo todo lo que le pida. Así crecerá convencido de que el mundo le pertenece.

2No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.

3Cuando diga palabrotas, celébrelo con unas sonoras risotadas. Esto le animará a hacer cosas todavía más graciosas.

4Nunca le regañe ni le diga que ha obrado mal. No le reprima. Podría crearle un complejo de culpabilidad.

5Recoja todo lo que deje tirado por ahí. Así se acostumbrará a cargar las responsabilidades sobre los demás.

6Déjele ver y leer todo lo que caiga en sus manos. Esfuércese para que los platos, cubiertos y vasos que utiliza su hijo estén esterilizados, pero no se preocupe porque su mente se llene de basura.

7Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño. De esta forma, conseguirá que no le afecte demasiado una ruptura familiar, quizá provocada por su propia conducta.

8Sea generoso... [+] Emilio Calatayud

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3 comentarios :

Félix Soria dijo...

Confío en que lo lean los papás de los pijo-vándalos de Pozuelo.

Angel Cabrera dijo...

Te faltó decir, "porque si no hace las cosas así, algún trabajador social recién salido de la facultad y becario en algún ayuntamiento le podrá denunciar por dar un cachete al chiquillo".

No a la violencia, obviamente. Pero hemos pasado al otro extremo. Al del consentimiento extremo.

Titajú dijo...

A quien tenían que dar el collejazo es a los padres. ¿Está prohibido dar cachetes a los padres?