AÑO VI

lunes, 31 de agosto de 2009

Se acabó la fiesta

No es por amargar a nadie este lunes, pero en unas horas millones de personas volvemos a la rutina. Se acabó la fiesta, se acabó el verano y su despiporre masivo. Vuelve el cole, la política y la policrispación. Sin duda. Vuelven los atascos en carreteras y hospitales, los apuros físicos y económicos. Vuelve el malhumor y el hastío. También los cruces de mangas. Vuelve la cruda y fría realidad. El otoño está a la vuelta de la esquina y vendrá acompañado de ráfagas de desconcierto socieconómico y parlamentario. Lo del síndrome postvacacional es una solemne chorrada al lado de los sonrojantes balances internos de muchas empresas. Sufrido y jodido 2009. Se acabó el verano zumbón y sus sorbetes, los baños de sol y tantas cañitas bravas a la brava. Vuelve la repetitiva rutina, esa que mata cualquier amor. Vuelve a casa vuelve y vete preparando, que los jefes echan chispas ante tantos números rojos. Absténganse de estos malos pensamientos los que son funcionarios o tienen debidamente blindado su puesto de trabajo. El resto, cuidadín, cuidadín y muchos pies de plomo. Marejada fuerte marejada en todos los índices económicos españoles, esa ¿octava potencia del mundo? sumergida en una crisis más que profunda. Y para que el personal no piense dabondo en lo importante, venga más dosis mediáticas de gripe A. Con A de alarmismo y amarillismo. Que no decaiga.

PD: El post anterior, el de aquí abajo, te levantará los ánimos. Para eso está.
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4 comentarios :

Rancilio dijo...

Nacho, tu si que sabes hacer valorar el famoso síndrome post-vacacional. En los tiempos que corren es cierto que es mejor tenerlo.

CHucky dijo...

Es lo bueno de no haber tenido vacaciones, de pasarse los días de descanso estudiando y preparándo exámenes, de no dejar de trabajar nunca... que cuando se acaba el verano, uno no se entera.

Titajú dijo...

Bueno, a mi se me acabó la buena vida de cervecitas y chapuzones nocturnos el sábado; siempre cogemos un día o dos para que la descompresión sea más llevadera.
Es la primera vez que vuelvo a Galicia y me encuentro con un sol radiante, en vez de nubes y frío, así que... ¡qué narices! Aún es agosto, quedan diez días para que empiece el cole, volveremos a ver a nuestros amigos de siempre y tenemos las pilas cargadas.
¡Arriba ese ánimo!

Javier dijo...

Hay mucha gente que agradece la vuelta a la rutina.
Hacen un circuito en cualquier país, "hemos visto 12 ciudades en 7 días", van a la playa con los hijos, sobrinos, cuñados, suegros, padres, primos, nueras..., y al final agradecen la vuelta al hogar.
Hay gente "pa to".

Un saludo