AÑO VI

miércoles, 1 de julio de 2009

Un niño de 50 años

Dicen que no tuvo infancia, que sus únicos juegos fueron los conciertos, los estudios de grabación, las sesiones de fotos y decenas de canciones y bailes agotadores. Todo bajo aquella eterna sonrisa prefabricada. Tanto esfuerzo para que su entorno se embolsase cientos de millones de dólares a su costa. Ahora que ha muerto el considerado rey del pop mundial, la poderosa máquina de hacer dinero no se detiene. Aún no ha sido enterrado y los allegados de Michael Jackson se disputan públicamente su legado milmillonario. No se cortan en convertir su fallecimiento en un nuevo espectáculo, arañando todo lo que sea rentable en su agitada y tormentosa vida de estrella estrellada. Un niño de 50 años que nunca fue feliz a pesar de tenerlo casi todo, a pesar de encandilar a millones de almas con su música y sus voladizas coreografías. Renunció a su infancia, a su color de piel, a su salud física y mental, a su dignidad... Todo por una adicción enfermiza a una falsa felicidad envuelta de silencio y pánico interior. Al final la química inyectable o pastillera le ha desplomado definitivamente, dejándolo moribundo y completamente solo. Su autoestima murió hace muchos años, su cuerpo falleció el pasado 25 de junio y su espíritu permanecerá vivo, muy vivo, por encima de los que aún ahora sólo ven su lado más rentable. El otro, el lado humano, se agotó de ser pisoteado. Todo un thriller existencial de un hombre, un genio, que huía de los espejos.

La Voz de Galicia :: El que de niño acusó a Jackson de pederastia dice que era un montaje


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2 comentarios :

Rodas dijo...

¿Cómo no tiene comentarios este post? Escrito de manera impecable y haciendo un homenaje con la palabra a Michael Jackson. Un seguidor más de tu blog!

Nacho de la Fuente dijo...

Gracias Rodas :-)