AÑO VI

viernes, 15 de mayo de 2009

A cambio de favores

Entre dobles raseros y trajes de guante blanco a cambio de favores, uno ya está curado de espanto y comprueba día sí día también que la política es la profesión más canalla e hipócrita que ha inventado el hombre. El caso de Francisco Camps, con su permanente sonrisa y su torpe estrategia política, puede estallar el próximo martes si no demuestra ante un juez valenciano (¡santo cielo, no es Garzón!) que esos trajes y esa ropa valorada en más de 12.000 euros no son fruto de regalos de empresarios avispados a cambio de favores. Y justo estas últimas cuatro palabritas [«a cambio de favores»] son el mandamiento supremo que reina entre los que manejan el poder fáctico actual. Sea el país que sea o el partido que sea o la institución que sea, la máxima «a cambio de favores» está demasiado presente en los despachos VIP (Very Important People) en estos tiempos del Rápido Rey Dinero. Siempre el manido dinero. Si el presidente Camps no demuestra su inocencia en esta estúpida historia, entrará en ese sucio cajón de buenos políticos con buena presencia e intenciones que finalmente defraudan al vulgo por mentirosos. En caso contrario, retiro parte de lo escrito. Sólo lo que afecta a su persona.

Esperemos pues al martes, el día en el que saldremos de dudas. O no.
--------

0 comentarios :