AÑO VI

miércoles, 13 de mayo de 2009

Barbaridad

Escribe en su blog el juez Emilio Calatayud:
«Me sorprende en Sevilla, donde dirijo un curso para jueces sobre los retos de las nuevas tecnologías, la noticia de que el Gobierno pretende dispensar la ‘píldora del día después’ libremente en las farmacias. No hará falta llevar receta y me dice Carlos Morán, que me ha llamado para preguntarme por el asunto, que el Gobierno no ha puesto límite de edad. Es decir, que se podrá dar a los menores. Lo primero que tengo que decir es que me parece una barbaridad. Y lo segundo, que para hacer eso tienen que modificar la legislación actual, que dice que una menor de doce años “o menos” no “es capaz ni intelectual ni emocionalmente de comprender el alcance de su actuación y sus consecuencias, por lo que precisa el consentimiento de sus padres, tutores o representantes legales”»...

En mi opinión el Gobierno socialista ha perdido literalmente el norte con este asunto. Porque a más libertad más desmadre. Esa píldora sin límite de edad y sin vigilancia alguna --como si fuese una golosina-- lo único que puede disparar son las enfermedades de transmisión sexual entre los más jóvenes. Y ojalá me equivoque, como suelo decir.
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barbaridad.
1. f. Cualidad de bárbaro.
2. f. Dicho o hecho necio o temerario.
3. f. Exceso, demasía.
4. f. Acción o acto exagerado o excesivo.
5. f. coloq. Cantidad grande o excesiva.
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3 comentarios :

Flashman dijo...

No creo que se vaya a legislar en contra de la propia legislación, ni que se vaya a suprimir ese límite legal. Más bien creo que estamos ante uno de esos anuncios precipitados tan propios de éste gobierno que, dejando a un lado el efecto real que pueda tener, busca un impacto inmediato entre el electorado que más está perdiendo.

Tampoco me parece afortunado llamar a esa píldora "golosina". Las golosinas no cuestan casi 20 euros la unidad. Hay ya comunidades donde se dispensa en centros de planificación familiar completamente gratis, y según leo en El Mundo, la OMS la tiene como un medicamento inocuo y esencial. Además, la tasas de abortos han descendido en los países donde se aplica la norma que pretende implantar el gobierno socialista. Entiendo la objeción a que las menores la puedan conseguir sin consentimiento paterno, eso sí quizá sea replanteable. Pero si la ley permite a una menor casarse y tener un hijo a partir de los 14 años, ¿por qué no se la puede dejar decidir sobre la píldora del día después?

Lo de "a más libertad más desmadre" me recuerda a aquello de "no confundir libertad con libertinaje". Las políticas de educación y concienciación no deben replegarse, sino potenciarse con ésta nueva medida, eso por descontado.

Titajú dijo...

La ley permite casarse a una menor... con el consentimiento de los padres. Aquí, para abortar o tomar la píldora abortiva, los padres,que al fin y al cabo somos los únicos responsables de los actos de nuestros hijos, no tenemos ni voz ni voto. Pero resulta que unos niños que no tienen potestad para nada, puesto que son menores, tienen potestad para medicarse solitos, y provocarse un aborto solitos. Eso sí, con ayuda de un pediatra, que para eso siguen siendo niños.

Javier dijo...

El juez Emilio Calayatud siempre es una voz a la que habría que escuchar en temas relacionados con menores.