AÑO VI

sábado, 14 de marzo de 2009

Viva la Vida

Foto: José Manuel Vidal (Efe)

¿QUÉ HACEMOS?
El primer bebé seleccionado genéticamente en España ha logrado curar a su hermano Andrés de una anemia severa congénita que ponía en peligro su vida. La Iglesia mostró ayer su rechazo a este primer trasplante de sangre de cordón umbilical a un niño enfermo donado por su propio hermanito, poniendo en un brete la conciencia de infinidad de cristianos. Según la santa y humana madre Iglesia ¿qué hacemos? ¿Dejar que Andrés muera a sus siete años y asistir a su entierro o mejor disfrutar de la inmensa alegría y vida que hay dentro de esta foto? Me quedo con lo último, y con la conciencia más que limpia.



--------

25 comentarios :

estraviz dijo...

El problema no es que hayan tenido un hijo para salvar otro lo cual es completamente aceptable. El problema es que para conseguir ese hijo han "eliminado" por el camino a todos los que tenían la enfermedad del primero. La Iglesia no se opone a que se cure a un hijo pero no a costa de los que no nacerán. Si en vez de generar los embriones in vitro lo que se hiciese fuese engendrar hijos hasta que naciese uno que no tuviese la enfermedad y que podría curar a todos los demás hermanos enfermos, se vería la cosa de otro modo. Es el problema que tiene ser incoherente estando en contra del aborto, "excepto en algunos casos", que impide tener claros los conceptos. Yo también estoy en contra de la pena de muerte "excepto en algunos casos" y el ser generado ( o producido) para salvar a un hermano y fracasar, no es causa de pena de muerte, que es lo que les ha ocurrido a los hermanitos de estos dos niños. Mientras los periodistas no os informéis y os forméis mejor en estos temas, la gente seguirá teniendo la conciencia tranquila, aunque se hagan barbaridades.

Rafael B. dijo...

Tenemos que añadir la paradoja que en la selección se han eliminado a todos los que son como Andrés, es decir, Andrés no hubiera nacido si hubieran sabido que tenía esa enfermedad. Pero vale todo.
Y además de lo que supone que debas tu existencia a la necesidad de otro, ahí hay un problema moral que nadie quiere mirar.
La Iglesia no se opone al uso de la sangre del cordón umbilical ni nada de eso. Lo que considera inmoral es convertir a las personas en objetos y esa eugenesia implícita en el proceso de selección del bebé-medicamento que lleva al aborto o destrucción de los "enfermos y defectuosos".
Coincido en que hay que informarse mejor y ser un poquito menos lanzado con los adjetivos.

cosmofonio dijo...

Sería curioso ver la opinión de los dos anteriores comentaristas si tuviesen un hijo muriéndose...

Coincido plenamente con el post.

Nacho, no te "veo" en los feeds :(

jveiga dijo...

Completamente de acuerdo con cosmofonio. Las ideas son la esencia de la vida, pero la vida de unos padres con un problema de ese tipo ... ante cualquier idea o forma de pensar seguro que está la vida de un hijo.

Juancar dijo...

Yo comente lo mismo en mi blog:

http://juancar-alalunadevalencia.blogspot.com/2009/03/el-bebe-medicamento-cura-su-hermano.html

Un saludo

Nacho de la Fuente dijo...

Para mí la barbaridad sería dejar morir a ese niño, a costa de un conjunto de células. Tengo 9 hermanos, 11 sobrinos y 2 hijos muy pequeños y apuesto por la vida ante todo. Si fuese el padre de Andrés no lo dudaría ni un minuto e intentaría salvar a mi hijo como fuese. Porque es mi deber.

No se trata de tener más información, sino de actuar con corazón.

Saludos a todos

Flashman dijo...

A mí lo que me abre las carnes es que quien jamás ha tenido familia ni responsabilidades familiares se considere con autoridad moral para marcar la pauta en esos temas.

Qué rémora, la virgen.

Mister Proper dijo...

Suscribo este post al 100%. Los que no tienen hijos son muy dados a aleccionar al resto y hablarnos de la vida y tantas cosas que ellos mismos no quieren asumir. Lo impprtante es que la medicina ha conseguido salvar a este niño gracias a la inteligencia que nos ha dado Dios. Buen blog y buen día.

PMM dijo...

Totalmente de acuerdo con el post. Viva la vida, y más la de un hijo. Y opino así, teniendo toda la información al respecto.

Titajú dijo...

Sí a la vida; ¿qué problema hay?
Aquí hay un niño salvando la vida de otro niño, que además, es su hermano.
Yo lo haría 500 veces, si hiciese falta.
Así como no abortaría porque lo considero asesinato, dar vida me parece un honor.
Y salvarla, también.
No creo que Dios se oponga a salvar vidas.

Robert Redford dijo...

Tengo cinco hijos y apuesto por la vida ante todo. Pero para salvar a ese niño se han eliminado unos cuantos. Nadie objeta que un hermano salve a otro; el problema son el resto de los embriones.
Yo también haría lo que fuese por salvar la vida de un hijo; pero nunca a costa de la destrucción de otros, por muy pequeños que fuesen.

estraviz dijo...

Nacho, el problema es que si a ti te hubiesen eliminado cuando eras un conjunto de células (en realidad lo sigues siendo, pero es un conjunto de muchos millones) no tendrías ni 2 hijos ni 9 hermanos ni ningún sobrino, no habrías escrito esto y yo no te estaría respondiendo. El problema de eliminar a un "conjunto de células" es que eliminas a un ser humano en un momento muy inicial de su desarrollo, pero ser humano. Y al que lo pregunta: si mi hijo estuviese enfermo haría todo lo humanamente posible para curarle pero nunca mataría a hermanos suyos para que el viva. Eso no quiere decir que no comprenda el sufrimiento y dolor de esos padres, que pueden ser engañados más o menos, pero la solución correcta no es esa. Espero que a estos dos niños y sus padres les vaya muy bien y me alegro de que los dos estén bien. Pero eso es otro tema. Y con respecto a la Iglesia: ha estudiado el tema y ha llegado a una conclusión, desmonta sus argumentos si quieres o puedes, pero no tienes por que sacudirle ni ofender al que sabes que no va a defenderse más que con la palabra.

Nacho de la Fuente dijo...

Estraviz, en ningún momento he ofendido a la Iglesia ni era mi intención. En este caso pienso muy distinto que su línea oficial y creo que el fin último de la medicina es salvar a seres humanos reales, no en potencia. Ante este caso concreto insisto en que prefiero un hermanito que cura a su hermano a un entierro de un niño de siete años y una familia destrozada por ello.

PD: La Iglesia es una institución religiosa dirigida y gestionada por humanos, con sus aciertos y sus errores, con sus excesos y sus contradicciones. No lo olvidemos.

Aldabra dijo...

SÍ A LA VIDA.
bicos,

estraviz dijo...

Nacho, no sé si es deformación profesional, pero el caso es que te agarras a tópicos y no los sueltas. Seres humanos en potencia son los nietos de mis nietos. Un ser humano unicelular, es un ser humano pequeñito, no un ser humano en potencia. Igual que un niño es un adulto en potencia, pero es ya un ser humano. Los sentimientos son importantes, pero como base de argumentación son débiles, porque siempre podrás encontrar un sentimiento para justificar cualquier barbaridad. Y con respecto a la Iglesia: ¿por qué una institución que aspira a acoger a todos los seres humanos en su seno se pone en contra de la opinión pública (y publicada, que en este caso parecen coincidir) para defender a alguien (los hermanitos muertos en estado embrionario) que no podrá reportarle ningún beneficio? Y sí, errores los cometemos todos, ¿qué duda cabe? (como dijo el gran filósofo Arsenio Iglesias). Un saludo.

Juancar dijo...

Señor Estraviz, leyendo sus coherentes argumentos deduzco que usted no haría absolutamente nada en el caso del niño Andrés ya que todo debe resolverlo la madre naturaleza... Me gustaría saber qué pensaría si Andrés fuese su hijo. Sea sincero.

Anónimo dijo...

Dios nos ha dado la inteligencia para utilizarla, también en la Medicina, para curar a los enfermos. No la despreciemos.

Rafael B. dijo...

Es curioso, somos inteligentes y racionales. Pero cuando la razón y la inteligencia encuentran obstáculos para algo que deseamos profundamente, recurrimos a los sentimientos. Es un camino peligroso habitualmente.
Mathama Gandhi llegó a decir que por una buena causa uno puede llegar a dar la vida, pero no tenemos derecho a tomar la vida de nadie.
Y luego está el respeto a la dignidad de la persona y su no instrumentalización ni por un fin bueno, el pasado reciente nos ha mostrado a dónde podemos llegar.
Pero me da que no vamos a entender esto.

Fco. Javier dijo...

Me parece estupendo lo que se ha conseguido con el nacimiento de este pequeño. Sin saberlo ya ha hecho su gran obra en este mundo, y encima a su hermano.
Y no es de recibo la doble (o ninguna) moral de algunos/as y sobre todo de la iglesia.

Rafael B. dijo...

¿Dónde está la doble moral? Porque en estos casos siempre ha dicho lo mismo: no al aborto eugenésico y no a que las personas sean tenidas o utilizadas para un fin ajeno a sí mismas. Un bebé-medicamento te parecerá muy bien, pero es utilizar la vida de alguien.
Si te parece mal que te impongan nada "por tu bien", imagina que te hagan existir por el bien de otro...

MARIETA dijo...

Yo es que me tengo que calmar un poco para poder escribir sobre este tema, porque si no, acabaría insultando a alguien desde mi blog y como que no procede... Dios mío! Estamos locos o qué? Se ha salvado una vida y ha llegado un miembro más a la familia que cuando sea mayor y le expliquen la situación se va a sentir tan feliz de haber salvado la vida de su hermano. A estos hermanos les unen muchas más cosas que el amor fraternal. Y ahora me callo.

Titajú dijo...

No entiendo lo de bebé-medicamento. Si alguien de mi entorno necesita un riñón, puede contar con uno de los míos. Eso, estando viva, y eso, sin sentirme medicamento.
Soy donante de sangre, y la doy con gusto para que otros vivan.
Ese bebé no se usa y se tira; ha nacido y está vivo, y además, ha salvado una vida.

Matapollos dijo...

No entiendo nada. Un huevo no es lo mismo que un pollo ¡no?

Anónimo dijo...

Sí, ¿y qué pasa con los otros embriones que se han rechazado? Creo que es importante no caer en la trampa del sentimentalismo ("Nacido para salvar..., etc") porque lo cierto es que para salvar a un hermano han tenido que morir otros muchos hermanitos/as. Así son las cosas y por eso lo condena la Iglesia.

Álvaro

moncho dijo...

Muy bien Nacho! Yo tengo cuatro hijos y estoy contigo al 100%.

Y Estraviz, un embrión se parece más a un tumor que a una persona. Cada una de mis células es un ser vivo, completamente independiente, con toda mi carga genética, y además pertenece a la especie humana. Cada vez que me peino mato a cientos, quizas miles, de esos seres humanos... Por no hablar de cuando me ducho o de cuando me lavo los dientes. ¿Soy un asesino entonces?

Y además, el niño se iba a morir. Un niño de siete años. Hay que estar muy ciego para no verlo, y ser muy cruel y muy soberbio para dejar morir a un hijo de esta forma. Si en un caso así me estorbase la conciencia la mandaría al diablo.