AÑO VI

lunes, 25 de agosto de 2008

Tomadura de pelo


Lo de la programación televisiva en España a veces roza la tomadura de pelo. Cuantos más canales tenemos se ofrecen menos programas o películas de interés, evidenciándose que el reparto de las audiencias televisivas obliga a las cadenas a gastar lo menos posible en una televisión de mayor calidad. Un buen ejemplo es el de la pasada noche dominguera. Aparte de la oferta deportiva ("Conexión Pekín" en La2 y la Supercopa de Fútbol en Telecinco), el resto de cadenas generalistas optaron por ofrecer en prime time una programación infantiloide (véase la película "Una rubia muy legal" en TVE 1,  "Los Simpson" en Antena 3, "Invasión Jurásica" en Cuatro o el tostonazo refrito de "Sé lo que hicisteis la última semana" en La Sexta). Vamos, una oferta televisiva impropia de un domingo de agosto con medio país de vacaciones y dispuesto a tragar más horas de televisión. Visto lo visto, empieza a ser lógico ese dato que inquieta a muchos programadores televisivos: las nuevas generaciones ya consumen  menos caja tonta y se arriman cada vez más a la Red en busca de ocio alternativo. Pues claro.

6 comentarios :

Titajú dijo...

La televisión es tan, tan nefasta, que las escasas veces que la veo me encuentro que el capítulo que me dispongo a disfrutar, lo he visto ya por lo menos una vez.
En vacaciones ni me acerco a ella; la vida es demasiado bonita como para estropearla.

Raul Masa dijo...

Vaya, también se avecina el fin de la televisión.

A este paso no va a quedar títere con cabeza.

La cuestión es clara, creo. Radio, Televisión y Prensa se enfrentan a un enemigo que por si solo aglutina a los 3 a la vez. Luego es una lucha desigual.

Veremos quien gana.

El Gran Turuk dijo...

No estoy de acuerdo en que la lucha por una audiencia cada vez más fragmentada obligue a las cadenas a invertir menos en televisión de calidad. En Estados Unidos la audiencia está mil veces más dividida que en España y, sin embargo, la calidad de la programación es superior y la inversión mucho mayor para superar a la competencia. Telebasura hay en todas partes, claro, pero parece que la apuesta de cadenas como Tele5 por la basura responde más a criterios erróneos en torno a las demandas del público que a necesidades sujetas al modelo de negocio. Lo cual no quita que sea parte del propio público español quien tenga algo de culpa. Las audiencias están ahí, y a nadie se le escapa que millones de personas siguen la telebasura de manera regular. La diferencia está en que el público selectivo, el que demanda calidad,se encuentra ahora con dos nuevas situaciones: Por un lado disfruta de un mayor poder adquisitivo con el que acceder a la oferta de televisión de pago. Por el otro, la red ofrece miles de contenidos alternativos a la programación de las cadenas generalistas y el acceso a las series y programas que se emiten en EEUU principalmente. EStá claro que el futuro está en la red, y Paolo Vasile parece no entenderlo cuando demanda a YOutube por permitir que se cuelguen los contenidos de Tele5 online.
Un saludo y enhorabuena por el blog!

Rancilio dijo...

Ojo, la llegada de internet no es una amenaza para los medios, simplemente algo que forzará a cambiar su formato actual.

¿Qué sentido tiene tener que programar el vídeo para grabar un programa? ¿No sería más lógico verlo después de ser publicado, en el momento que más le apetezca a uno? Lo de la TV (o la radio) es como si en un blog tuvieses que estar conectado para leer un artículo en el mismo momento que se publica, desapareciendo sin dejar rastro posteriormente.

El vídeo bajo demanda es el futuro para todos los formatos. Ya nos lo ha demostrado youtube y muchas emisoras de radio, junto con algún programa de televisión, que dejan disponibles los últimos programas en sus webs.

Por otra parte, tanto se habla de la TDT y demás zarandajas, cuando realmente el futuro pasa por el uso de internet para recibir las señales de TV. Con las líneas miserables que tenemos en España, aún es un poco de ciencia-ficción, pero tiempo al tiempo.

Otra cosa serán los contenidos, pero, como en internet, sólo se verán los programas y cadenas que tengan una mejor calidad. Pura ley de oferta y demanda.

Nacho dijo...

Estamos todos de acuerdo en que la programación de calidad flojea inversamente proporcional al número de cadenas. Tiene razón el Gran Turuk en que las audiencias cada vez más fragmentadas no son disculpa para ofrecer una televisión más pésima. Y cierto lo que también apunta Rancilio, el futuro de la TV también pasa por la Red. Y es que Internet está revolucionando a nivel mundial todo el mapa de la comunicación.

Matapollos dijo...

La vida es posible sin televisión, cada vez hay más personas que lo descubren.
Igual que hay muchas casas en las que jamás escuchan la radio (no vale coche como casa) ya empieza a haber algunos humanos que ni siquiera compran el clásico televisor.
Internet nos da de todo.
¿Qué más quieres, quieres más?