AÑO VI

martes, 1 de julio de 2008

Ser gallego

A veces los mejores textos están escondidos en los comentarios de un blog, sobre todo cuando se escriben con el corazón. Atención al número 2, que firma un tal Miguel:




[...] «Ser gallego significa revivir cuando tu pituitaria puede oler el mar tras pasar el telón de grelos de Piedrafita, cuando vuelves del páramo mesetario. Es emocionarse viendo la nieve en el Padornelo o caminado los senderos de Ancares. Es haber nacido sabiendo nadar (bueno, eso es ser de Ferrol, pero vale). Es el gusto por la mesa honesta, sin mariconadas de chef ni chof. Es el gusto por invitar a comer porque eso es dar las gracias de corazón. Es pensar en una enchenta cada vez que hay patrón. Es atreverse a meter en la cazuela todo lo que nada, corre o vuela, aunque sea tan horroroso como una centolla. Es no avergonzarse por ser pobre si se es honrado.Es cuidar y respetar a tus mayores y escuchar con respeto cuando hablan porque saben más que tú. De todo. Es poder vivir en un valle entre montañas sin sentirse encerrado, sino abierto al mundo. Es sentir que la lluvia te limpia y no te moja. Es ver la hermosura que hay en un campo de humildes patatas. Es ponerse cachondo con el olor a hierba recién cortada. Es tener una vaca y ponerle nombre porque es de la familia y se lo merece. También es subir y bajar al mismo tiempo, ser patrón de tu propia vela, sacar la recortada por asuntos de lindes o quemar un monte por unas pajas allá. Todo esto (y más que se me escapa) es lo que significa ser gallego; cosas de dentro, de las entrañas. Cosas que o las llevas o no. Lo demás, lo de los colorines, las banderolas o incluso la lengua en la que nos expresamos, son meras circunstancias»...



3 comentarios :

Carla dijo...

Genial el texto y genial la música que pones al final. Con la morriña que tengoooo... Saludos desde Noruega.

Rancilio dijo...

Nacho, bien visto. Como hemos dicho en muchas ocasiones, el activo más importante de nuestro blog son sus comentaristas.

Como en otras ocasiones, hemos aprovechado el texto de un comentario, dedicándole un artículo para el solito. Además, la prueba de su excepcionalidad es que hemos coincidido en la publicación de éste.

Anónimo dijo...

decir lo que se piensa es natural pero lo mejor es penssar lo que se dice http://autosar-lavadoamano.blogspot.com/