AÑO VI

martes, 1 de abril de 2008

El por qué de la crisis financiera

Aquí va una buena explicación del profesor de IESE Leopoldo Abadía, ahora en el Grupo Sonnenfeld, sobre la crisis financiera que azota los mercados desde que se destapó la crisis de las hipotecas subprime en USA. La historia es la siguiente:

1) 2001. Explosión de la burbuja Internet.

2) La Reserva Federal de Estados Unidos baja en dos años el precio del dinero del 6,5% al 1%.


3) Esto dopa un mer
cado que empezaba a despegar: el mercado inmobiliario.

4) En 10 años, el precio real de las viviendas se multiplica por dos en Estados Unidos.


5) Durante años, los tipos de interés vigentes en los mercados financieros internacionales han sido excepcionalmente bajos... [+] Viajar por Internet

[Carlos, gracias por la pista]

4 comentarios :

Rancilio dijo...

Después de leer esto uno se pregunta: ¿qué hago con mi dinero? Si estoy hipotecado mal, si tengo mi dinero en fondos quizás peor ...

¿Alguien sugiere algo? Mañana mismo, los pocos ahorros que tengo los invierto en un coche un viaje o lo que haga falta.

Titajú dijo...

En un coche, no.
En un viaje, vale.
El coche se devalúa tan pronto lo sacas del concesionario, el primer arañazo es como parir sin epidural, y meterte en la jungla de asfalto con él es como examinarte de "Transmisión Digital" en japonés.
Viajar tiene todas las ventajas: conoces gente, aprendes nuevas culturas y te das cuenta que tu país no es el ombligo del mundo.
Es la única manera de ensanchar mentes, acabar con miedos estúpidos y... no sé. No se me ocurre nada más, pero seguro que me dejo algo.

jose manuel dijo...

Que nadie piense que lo que pasa en España es diferente a lo de EEUU. La única diferencia es que allí devuelves la casa y ya está.
Aquí despues de haberla devuelto y una vez se subaste,el banco te reclamara de por vida la diferencia. Esto es lo que hace a nuestros bancos diferentes y todopoderosos unido al apoyo político y financiero.
Gracias por negar la crisis, gracias por apoyar a los bancos, gracias por vender el oro.es hora de crear un ministerio que de trabajo a los amigos.
Saludo a quien se considere afectado.

jorge dijo...

Crisis en la Era Global: crisis de valores.

Las explicaciones parecen adecuadas, sin embargo, el gran tema, a mi entender, está antes. Es decir, estamos corriendo una carrera, opinamos de la crisis desde dentro y se supone que compartimos el deseo de conseguir la ó las metas de los que ésta Era plantea. Pero hay un tema medular que sigue quedando de lado. La pregunta es ¿realmente queremos los premios que obtendrémos en esta carrera?, ¿cuál es el objetivo?. Los "progresos", "avances", e incluso "metas" son relativos a un determinado encuadre, convengamos que bajo un enfoque distinto podrían no serlo. Nuestra valoración, positiva ó negativa, se produce porque partimos de una matriz de valores (morales, culturales) que nos permiten verlos de esa forma: en estos tiempos, ante el alud de datos, ante la magnitud de las innovaciones (¿avances?) en todos los campos, ¿es correcta la dirección del “progreso”?, alguien se pregunta ¿es hacia allí hacia donde queremos ir?, ¿son todas las innovaciones valiosas?, ¿a cuales deberíamos darle mas importancia?, ¿Quién define nuestros valores?.

En esta era global, la Gran Ola, apalancada por lo mediático, nos encandila con mil datos y nos somete tontamente. Ni siquiera se molesta en explicar los criterios que utiliza para una inevitable priorización. Claro está que tampoco ella lo sabe, como una bestia ciega tira del gigantesco carro. Es inocente: sus riendas las maneja “el mercado”.

Aparentemente, todos debemos saber lo que los grandes medios informan, todos debemos discutir lo que ellos cuestionan, todos debemos disfrutar lo que ellos promocionan. Pero lo que resulta más peligroso es que ellos también nos “guían” hacia nuevos valores, hacia una nueva cultura. Y peor aún, ni siquiera conocen sus propios límites.

Un síntoma claro y concreto del problema que provoca el no tratamiento de estos temas “madre”, es la actual crisis económica. Una de las definiciones más aceptadas respecto a la economía dice que “es una expresión del comportamiento humano”. Sea ésta definición u otra que se pueda elegir, es innegable que “la economía” es un reflejo de la actividad humana, y por ende, de los valores que dicha actividad maneja. En la actual crisis, igual que en la de 1929, se verifica un gran desequilibrio, una valoración errónea de la realidad, y se utilizan términos tales como: “burbujas financieras”, “manía especulativa”, “sobrevaloración”, y otros. Ahora bien, una mirada muy extendida, pero parcial, pequeña, utiliza éstos términos restringiendo su alcance a lo económico-financiero, como si ésta actividad tuviera un origen, un motor, y un destino independiente de los valores (morales, culturales) que impulsan al hombre y su realización. No. No sólo no es independiente, muy por el contrario, es consecuencia de dichos valores. En la medida que no los tratemos, en la medida que no discutamos sobre ellos, la fuente original de los desequilibrios seguirá funcionando, y lo que es peor, lo seguirá haciendo en forma anárquica e invisible.

Sin embargo, hoy el mundo entero nos ofrece el menú de opciones más diverso y profundo al cual la humanidad jamás haya podido acceder. En todos los campos, en todas las disciplinas. Y creo que no lo estamos aprovechando debidamente. No estoy hablando de religión, hay cosas concretas que podemos hacer en otros planos y a nivel global.