AÑO VI

domingo, 13 de abril de 2008

Ejecutivo Guinness

Escribe César Casal: «Soy un ingenuo. Creía que, para pasar a la Historia, primero había que merecerlo. Pero no. Hoy es al revés. Zapatero lo acaba de demostrar. Ha nombrado un gobierno de récords, en vez de méritos. Como si gobernar fuese un juego y todo dependiese solo de su varita. «Tengo la ministra más joven de la Historia, tengo la primera ministra mujer en Defensa, tengo el primer gobierno con más mujeres que hombres», decía en rueda de prensa y se reía. Menuda broma. Y ¿los méritos? El cargo de la ministra de Igualdad era directora de la Agencia Andaluza del Flamenco. La experiencia de la de Vivienda se resume en unos meses en una concejalía en Madrid. Eso es un ascenso. El de Industria es ministro por fracasar como candidato a alcalde en Madrid. Esperábamos respuestas urgentes a una crisis que amontonará parados en las aceras y nos encontramos con un gobierno para el cervecero libro Guinness»... [+] La Voz de Galicia

LHD :: 9 hombres, 9 mujeres y una ministra bloguera
LHD :: La parida de la paridad

4 comentarios :

Bombillita dijo...

La máxima responsable (Ministra) del sistema de Investigación público es una experta y profesional del sistema de investigación privado. A buen entendedor...

Titajú dijo...

Siempre creí (porque así me educaron) que la valía dependía de la persona, no del sexo de la persona.
Llevo 39 años equivocada, porque no creo que alguien con tanta valía e inteligencia como el presidente de un gobierno, pueda ser el errado.
Claro que si yo me equivoco, no pasa nada, y si este buen señor se equivoca, nos manda el país a pique.
¿Y lo próximo que será, poner el flamenco como asignatura obligatoria?
Allá va la digestión de la cena.

Lobo dijo...

Mantengo en Fomento a la ministresa mas incompetente de la democracia

Iam dijo...

Yo pienso que este presidente es un demagogo, entre otras cosas por abolir con la paridad la virtud, la virtud que puede tener un hombre o una mujer, que se distinguen inequívocamente por ser capaces de tomar y poder llevar a buen término decisiones acertadas en las situaciones más adversas, sin pisar a nadie, poniendo de su lado a todos los demás con un objetivo común que es también el suyo. La igualdad no es una aritmética simple, es la oportunidad por igual para que los virtuosos, hombres o mujeres indistintamente, donde destaca en todos ellos el juicio sano basado en esa forma especial de sabiduría donde está bien desarrollado el sentido común, sean los que lideren el barco para poder llevarlo a contracorriente, y aportar a una sociedad el éxito que todo los ciudadanos demandan al afrontar los complejos problemas que les acucian. Yo, sin reconocerme un virtuoso por supuesto, siento mucha pena porque otros que posiblemente deberían de estar nunca lo harán por un imperativo que nos va a perjudicar a todos, y especialmente “al género”, ahora escogido bajo un rigor unisex poco recomendable cuando se requiere a alguien para abordar una responsabilidad que compromete a muchos.