AÑO VI

viernes, 7 de marzo de 2008

Un periodista de raza

Guillermo Pardo sigue con su interesante ronda de entrevistas EntreBlogueros. Esta vez le toca al ex compañero en La Voz de Galicia David Beriain. Es un periodista de raza que se juega la vida literalmente para contarnos historias humanas en escenarios de guerra. Una fenomenal conversación entre periodistas blogueros que no tiene desperdicio:

-¿Qué hay de atractivo en ser corresponsal de guerra que no tenga ser corresponsal de paz? ¿El riesgo? ¿La notoriedad? ¿La huida de otra realidad?
-A mí, desde que empecé en el periodismo, me atrajo el lado más duro de la realidad. De alguna manera, no parece ilógico que acabara cubriendo una guerra. A mí lo que me atrae de este trabajo no es el riesgo. No soy un adicto a la adrenalina, ni alguien que se ande tirando de puentes cuando llega a casa para seguir con el subidón. En realidad soy bastante miedica. Lo que me engancha de lo que hago son las conversaciones con las personas que sufren y viven la realidad de la guerra. Ese privilegio de estar ahí y compartirlo con ellos. Esa ventana a su mundo y esa posibilidad de contarlo. Conseguir que alguno de los lectores se ponga en las botas de esa gente, que entienda más allá de los números concretos y de la geoestrategia. Que comparta.

[...]

-Escribir en papel o en blog, ¿cuál es la diferencia?
-A mí el blog me ha dado una libertad que no encontraba en el papel. No sólo por el espacio, sino también por el formato. Tengo la impresión de que los periódicos tradicionales tienen unos formatos y unas temáticas muy determinadas de las que resulta difícil abstraerse. También están las posibilidades multimedia que nos ofrece Internet, que en mi caso me han dado mucho juego. Pero también quiero dejar claro que para mí lo que hago en el blog no es distinto de lo que hacía en papel. Para mí es periodismo del de toda la vida. El de ir, ver y contar... [+] Migramundo

1 comentarios :

migramundo dijo...

Tienes razón, Nacho. David es todo un periodista de raza, un tipo sencillo con un valor profesional incuestionable. Gracias.