AÑO VI

jueves, 20 de diciembre de 2007

Nuestros niveles de imbecilidad

Estamos en tiempos en que todo hay que cambiarlo. Hay obsesión por ser políticamente correctos... e hipócritas. Llegará un día en el que queramos modificar hasta la velocidad de nuestras mucosas a la hora de estornudar [que por cierto leí que van a 160 kilómetros por hora]. La última desfeita es que el Congreso de los Diputados suprimió hoy, en la última sesión plenaria de la legislatura, dos artículos del Código Civil que conceden a padres y tutores la potestad de «corregir razonable y moderadamente» a los niños, eliminando así la cobertura legal al conocido como cachete. A partir de ahora los padres no estarán amparados por la ley para dar una bofetada a sus hijos, ya que deberán reprender a los menores «con respeto a su integridad física y psicológica»...

Opino lo que opiné aquí hace casi tres años: [...] «Sin llegar al bofetón en la cara, a veces es necesario un buen cachete en el trasero cuando el enano/a de la casa ya no escucha, se niega a todo, se atrinchera en su mundo caprichoso, falta al respeto a sus mayores y expone a grito pelado sus penas existenciales. ¿Quién no recuerda ahora con satisfacción algún coscorrón o un castigo ejemplar en su infancia? Por desgracia florecen demasiados niños de papá and playstation. Muchos chavales andan chuletas y maleducados por culpa de tenerlo todo y permitírseles todo. De vez en cuando hay que bajarles al planeta Tierra para que valoren lo que tienen y no tienen. Así contribuiremos a reducir los niveles de imbecilidad».

¿Adiós al cachete? Ya veremos de puertas adentro...
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Este post ha sido enlazado en Libro de Notas y en Barrio de Los Rosales

9 comentarios :

Guillermo Pardo dijo...

No recuerdo que ningún cachete me hiciese daño. Al contrario. Saludos.

El Barón Rojo dijo...

Es increíble la demagogia que se maneja hoy en día. Así nos va, los niños están cada vez más maleducados.

Irreverens dijo...

Pues a mí mi madre me daba con la zapatilla en el culo y no estoy para nada traumatizada.

En cambio a mi padre le bastaba escudriñarme con su mirada "asesina" para que se me quitara la imbecilidad de golpe. Y es que a veces el gritar y el pegar también es sencillamente lo más fácil. Lo difícil es hacerse respetar.
Y eso es lo que no consiguen muchos padres y madres de ahora porque se pasan la vida queriendo ser amigos de sus hijos en lugar de ser sus padres.

El hombre ironico dijo...

Una sociedad que se llenara de Nerones y Caligulas, que divertida va a ser.

Uno_que_pasaba dijo...

Os creía más inteligentes...

Aquí lo que pasa es que entre los que defendéis el cachete o la colleja cada uno tiene un límite distinto. ¿Cuál es el límite de cachetes, azotes o collejas que le puedes dar a un niño? ¿A partir de cuándo lo consideráis maltrato? Mientras unos piensan que un cachete al mes es maltrato, otros piensan que una paliza al día es educación. Y claro, así es imposible ponerse de acuerdo. ¿Qué hacemos? Por otra parte, la policía no va a estar vigilando 24 horas al día a todos los hogares de España por si alguien le da un cachete sin consecuencias a su hijo.

Os pongo un ejemplo, ponéos en situación: un policía va por la calle y ve a una madre golpeando a su hijo delante de todo el mundo. ¿Qué ocurre? Que como es su hijo el policía no puede decirle ni mu a esa madre maltratadora. ¿Es eso lo que defendéis? ¿Puede una madre o un padre darle bofetadas a su hijo en público impunemente mientras un policía observa? Porque está claro que si una madre o un padre es capaz de pegar a su hijo en público, ¿no le pegará auténticas palizas cuando llegue a casa, ya sin la observación de la gente?

Ese es el verdadero problema que se intenta evitar: que los maltratadores de niños tengan impunidad.

Por otra parte, no sé por qué defendéis tanto el cachete. Habláis del cachete como si fuese una pócima mágica que la aplicas a un niño y de repente se vuelve recto y educado. No podéis estar más equivocados. Un cachete no soluciona nunca nada, lo veáis como lo veáis.

Y ya por último, si para conseguir imponeros a vuestro hijo solo sabéis dar cachetes, igual estáis haciendo algo mal. Ya sé que a veces los niños se vuelven caprichosos, pero hablar con rotundidad también hace efecto.

Otra que también pasaba por aquí dijo...

Me dirijo al anterior, con todo respeto.

Dudo de que tengas hijos después de todo lo que estas diciendo, estas poniendo dos situaciones completamente distintas, pasando de un extremo a otro, una cosa es un cachete y otra una paliza, digo yo. Me parece también bastante extraño que normalmente se pueda ver a una madre o padre dando una paliza como tú expones, en plena calle a su hijo.

Yo me pregunto y te ruego me contestes:

Que pasa con los adolescentes que cuando se “liberan” por las noches (que OJO, me parece muy bien que se diviertan) pasen por tu calle a las tantas, tocando a los timbres de las viviendas, haciendo jaleo, poniendo pintadas en la calle “hijos de puta, sois todos unos hijos de puta y os vamos a joder”, rompiendo las papeleras y tirando los contenedores, también los pueden quemar eh?, y de paso por que no se divertían los suficiente se decidieron a romper todos los retrovisores de los coches aparcados a su paso, mala suerte que el tuyo estaba entre ellos.

Si tienes la suerte de que los pillen, a quien le reclamas los desperfectos? Sus padres les van a defender: Mi hijo!!! Mi hijo no hace eso, esta usted equivocado, sería otro!!! Y tú de tus dineros, vas a pagar tu retrovisor, y de las arcas municipales a las que tu también aportas pasta, se cargaran los desperfectos del mobiliario urbano, y mientras el muchachito con cara de ángel, y flanqueado por sus papás, te levanta el dedo corazón y te manda a ese sitio de por donde se empiezan a hacer los cestos.

Y la situación que yo te expongo, es muy regular en nuestras calles sobre todo los fines de semana, o no?

No digo que la solución sea un cachete, pero aquí se trata de que ahora no puedes prácticamente hacer nada para que la cordura, el sentido común, y el respeto prevalezcan ante la mala educación, el libertinaje, el pasotismo, el gamberrismo, y si te defiendes ante cuatro pelagatos con ganas de juerga y menores de edad, aún encima será un abuso a menores, (según tu perspectiva), ellos saldrán impunes y a ti que la vida no fuese injusta contigo y tuvieses una deformación física y/o psíquica motivo de burla para ellos, y no te pudieses defender.

No se puede exagerar, pero tampoco se pueden cerrar los ojos por parte de TODOS, y sobre todo por los padres que la educación parte de casa, se completa en los colegios, y se pone de manifiesto en las calles.

Uno_que_pasaba dijo...

@ Otra que también pasaba por aquí dijo...

Con todo respeto: ¿de verdad crees que con una bofetada vas a arreglar algo? Ya te respondo yo: no. La bofetada no es la solución nunca. Repito: hay muchas formas de imponer autoridad sin llegar a la bofetada.

De cualquier forma, te estás desviando del que es el verdadero propósito de la ley: evitar las palizas (repito: palizas, que parece que algunos no lo entendéis) a los niños.

Titajú dijo...

El histerismo, de toda la vida, se ha cortado con una bofetada, y muchas tonterías se curan con un cachete.
El simple hecho de decir en mi casa. "-como lo vuelvas a hacer, te la ganas", hace que se lo piensen dos veces, porque saben lo que se van a ganar, que ya lo han probado.
Yo sigo pensando que un buen cachete a tiempo corrige muchas cosas.
Yo recomiendo una antigua película "la calumnia", veréis lo buena que puede llegar a ser esa famosa torta si se hubiera dado a tiempo.

ana e. dijo...

el gobierno prohibe los cachetes en el trasero pero sanciona por un botellon, y las sanciones quienes las pagan? los padres claro, que somos los responsables peeeeero nos dicen como hay que educar. Jamas una paliza, eso jamas. Pero por favor no hagamos que un cachete, un coscorron, un azote en el culo o un castigo se conviertan en armas para que los niños puedan utilizar en contra de sus padres como si fuese un maltrato fisico. Que padres andan a cachetes todo el dia con sus hijos? por favor!!!