AÑO VI

jueves, 6 de diciembre de 2007

Legislatura dura y ruda

En el día en el que la Constitución española cumple 29 años, Manuel Marín pronunció hoy su último discurso como presidente del Congreso de los Diputados, en el que reclamó «volver a la política con mayúsculas», «volar alto» y «abrir la puerta a la grandeza»: [...] «Me niego a aceptar que consenso y sentido del límite son dos palabras viejas. No es verdad. Tendrán que adaptarse pero siguen siendo muy necesarias». [...] «No se puede repetir otra legislatura tan dura y tan ruda como la que hemos tenido». [...] «La presión de la opinión pública nos tiene que llevar a unos y a otros, a pesar de las diferencias, a intentar el entendimiento, otra vez, sobre los temas básicos de nuestra democracia». [...] «Hay que intentar el entendimiento, dejando de acumular reproches»...

Mientras decía esto, los habituales exaltados de estos días se apostaban a las puertas del Palacio de la carrera de San Jerónimo para proferir insultos contra los diputados de izquierda y nacionalistas que asistían al acto. «Asesinos», «traidores» y «amigos de los terroristas» fueron algunas de las lindezas lanzadas. Aunque no oyeron este discurso, tampoco lo habrían escuchado.

3 comentarios :

Hugo dijo...

Para mi era una de los políticos con mayor proyección en España pero una pena que haya decidido abandonar la política.

Lo pronunciado hoy por Marín recoge en mi opinión el sentir y pesar de mucha gente en lo que a a la clase política que actualmente nos toca padecer.

Una lástima que desde el PSOE se lo hayan cargado de esa manera.

Tom dijo...

Lo de llamar asesino a un presidente del gobierno, lamentablemtne no es es nuevo. En las manifestaciones contra la Guerra de Iraq, ésas a las que Zapatero sí iba, se escuchaba eso y cosas peores contra Aznar.

Anónimo dijo...

Marín es un hipócrita, capaz de cualquier cosa y en el momento oportuno, para vender su neutralidad calzando la capitulación zapateril como única vía posible para alcanzar la paz servil y humillante que ETA quiere imponer. ¿Es que el PSOE cree que todos los españoles somos tontos?¿Es que cree que no percibimos que ETA reclama lo mismo que lleva exigiendo con las armas durante tantos años? ¿Es que cree que no nos percatamos de que en cualquier momento a Z le llegará la hora de la verdad: claudicar o plantarles cara, ser o no ser un hombre de palabra y abandonar su ambigüedad? ¿Es que pretende vivir de la latente calma hasta que, como ahora, los que nunca han dejado las armas decidan oportunamente cuando termina? ¿Es que pretende que la oposición abrace su paz inalcanzable para pasarles luego por el morro parte de la enorme responsabilidad que conlleva asumir su particular decisión de negociar a cualquier precio?. Además, como desgraciadamente estos últimos días pudimos apreciar, nunca nos dan ninguna garantía sobre un proceso que llaman político, que va a recordarnos periódicamente que su paz proviene de la fuerza que ellos demuestren en las ocasiones más oportunas, y todo para que unos pocos, que nunca estuvieron dispuestos a hacer ninguna concesión sobre sus descabelladas propuestas, nos dejen tranquilos negociando todo aquello que nunca sería cuestionable si no fuera porque esta brillante banda armada disputa hábilmente la cobarde actitud del estado.