AÑO VI

lunes, 10 de diciembre de 2007

Esos bestias bajitos

Post publicado hace dos años. Por desgracia, no caduca:

Algo estamos haciendo mal cuando vemos que a demasiados chavales les va la marcha de la violencia y el guantazo. Quedamos estupefactos al saber que en Valencia han detenido a cuatro escolares por grabar en vídeo las palizas que le daban a un compañero de clase. El arrebato inicial de antaño se ha transformado en una paliza audiovisual en donde el morbo es ver una y otra vez los golpes, recrearse en la salvajada. Algo estamos haciendo mal cuando muchos bestias bajitos prefieren un videojuego sanguinario a dar una vuelta en bici, se pegan por una peli violenta en lugar de bajar a jugar al fútbol o escupen blasfemias donde sólo deberían ventilar palabras. Por fortuna la mayoría de los muchachos/as no se pasan de la raya. Pero siempre hay esa excepción, ese energúmeno/a que salta la valla del respeto y se lía a destrozar a quien no le ría las gracias o no le mire a los ojos.

Algo estamos haciendo mal en nuestras casas, en los colegios, en los medios de comunicación y en la calle. La disciplina y el rigor se han sustituido por la permisividad y el miedo hacia ciertos menores y ciertos padres irresponsables. De tanto aflojar alguno acabará perdiendo un valioso tornillo. El que sujeta la cordura.

3 comentarios :

excesivo.es dijo...

Hoy en día dan el carnet de padre a cualquiera.

Emilio J. dijo...

Nacho, siempre me sorprendes, en este caso con algo "viejo". Llevaba todo el "finde" buscando en la red lo que hacen l@s jóvenes, sus alternativas de ocio, sus sitios favoritos, etc. Apenas encontré nada fuera de la INDUSTRIA JUVENIL (revistas, música, etc, que parece ser lo único que interesa de ell@s); también encontré algo en ayuntamientos y partidos políticos (talleres...). Quería un buen post para el blog, y acabé dándome de bruces con páginas de papel cuché para críos cargadas de encuestas sobre sexo y vida afectiva, aderezadas con toneladas de publicidad de maquillaje, moda e incluso hipotecas (qué hara un anuncio así en una página dirigida a adolescentes). El resultado más interesante de mi búsqueda fue el de bastantes páginas dirigidas a la protección del menor y sobre la equivocada percepción de la imagen propia (instituciones la mayoría), que enlacé en mi blog en el apartado de "acción social". Mis búsquedas en google y yahoo, también me llevaban a algún que otro sitio donde se enlazaban sitios de nombre sospechosamente desagradable. Luego recordé un artículo leído hace poco tiempo en el que se comentaba el miedo de algunos adultos por relacionarse con menores y despertar sospechas de abuso; yo mismo con mi búsqueda podría estar activando alguna en contra mía. Lo que veo de los chavales en la calle es que buscan rincones y esquinas apartadas donde jugar a mayores según los guiones que les llegan de los medios en general, en un círculo que no hace sino alimentar su propio universo ocultándoles el real. Y todo es culpa nuestra. No tienen alternativa. Los que parece que van por el buen camino suelen estar bien arropados con oportunidades y variedad de ocio. En las ciudades hay muchos que no tienen tanto donde elegir, y aunque siempre he pensado que lo difícil es hacerlo mal, cuando las familias no hacen todo lo posible las llamamos negligentes como han hecho estos días nuestros gobernantes relacionando el nivel cultural de los hijos con el de los padres. El mayor activo de nuestra sociedad son los jóvenes. Invertir tiempo y recursos en ellos y apoyar a las familias con medidas dentro de lo laboral y social, será la mejor opción para su futuro y con ello el de la humanidad. No valen sólo las soluciones propuestas por corrientes políticas de un signo u otro. Si la responsabilidad principal debe recaer en las familias, se debe fomentar y facilitar su capacidad para realizarlo.
Ya tengo el post. Saludos

Mercedes dijo...

Tengo dos hijas de 11 años, cursan 6 de primaria. En su clase hay varios niños que se sienten líderes, son los líderes del insulto, de la mala educación, de la chulería. Se que mis hijas no son unas niñas modelo, son como todos los niños de 11 años, conozco sus defectos y sus virtudes, y me imagino que como todos también alborotaran en clase igual que hice yo, y que hicimos todos, pero hay una diferencia, cuando a mi casa llegaba una falta de orden del colegio, había consecuencias, hoy no. Hoy ni siquiera existen las faltas de orden en la clase, hoy los padres queremos que nuestros hijos sean los mejores a costa de cerrar los ojos y de no reconocer un error cometido por ellos, que al final es nuestro error. Existe una competición absurda y ridícula entre padres, todos queremos tener niños buenísimos, estudiosos, educados, niños modelo, y niños que tengan todo lo que quieran, para que sean como el del vecino, o mas. Esta bien protegerlos, pero también debemos ser realistas y justos, es difícil pero forma parte de nuestro papel. A mi me resulta difícil, pero de veras lo intento, hace dos años que mis hijas me piden un móvil porque muchos de sus compañeros ya lo tienen, a mi eso me da igual, y no creo que porque ellas no lo tengan, son inferiores a los demás. Hay padres que facilitan a sus hijos un móvil no solo para que farden ante sus compañeros, si no que también es un indicador ante los adultos que lo ven, de buena situación económica, por ejemplo.

Móviles, que llevan a clase escondidos en las mochilas y que sacan cuando el profesor esta de espalda, no es obligación del profesor cachear al alumno, sino que es obligación de sus padres controlar lo que lleva al colegio. Cuando un profesor hace una llamada de atención para que acudan los padres, debemos escuchar lo que pasa, aunque nos duela. No debemos desautorizar a los profesores, debemos valorar la situación a poder ser conjuntamente y teniendo en cuenta al niño escuchándole también. Tampoco los profesores deben de eximirse de responsabilidades, ellos son responsables de hacer que se cumplan las normas dentro del recinto escolar, de infundir valores, y enseñar principios. Padres y profesores y gobierno debemos consensuar la educación de los niños.

Me da miedo, sinceramente, recientemente he tenido que ir a hablar con el tutor de mis hijas, ya que me enteré de que a una de ellas, la riegan a insultos diarios, le tiran sus libros al suelo, la empujan, y creo, que se hace alguna foto de la situación, un grupo de tres contra una, en una clase de 15 alumnos, (el resto anima el cotarro al coro de buuuuuuuulla buuuuuuuuulla y pegando puñetazos encima de las mesas) y esto durante los cambios de clase. Padres de esos niños, cuando pasan cosas de estas, les llaman "chiquilladas" y no le dan más importancia. Entiendo que siempre hay jaleo en clase, y que los niños, son niños, que se pelean, se insultan, se empujan, etc., pero ojo, no siempre al mismo niño.

Alguna vez, me ha dolido a mí, que me dijese el profesor que una de mis hijas ha tenido mal comportamiento, como ya pasó en alguna ocasión. Pero me como el orgullo, e intento averiguar lo que pasó hablando con mi hija y contrastando con lo que me dijo el profesor, y trato de actuar en consecuencia. No quiero decir que lo haga bien todas las veces, pero lo intento.

Me duele que se piense que los padres tenemos un "carnet", me duelen las valoraciones de quienes no tienen hijos, me duele el desentendimiento por parte de las administraciones que solo critica el botellón desde las poltronas, me duele que debido a esta situación se desprestigie a los adolescentes por parte de algunas personas e instituciones, y también me duele que sobre todo se me juzgue cuando tengo que trabajar para ganar un salario de 800 euros mensuales y ayudar a la economía familiar para poder pagar una hipoteca que no hace mas que subir, que ni siquiera se lo que es ser mileurista !quien me diera! o tener un trabajo en un horario continuado para poder dedicar mas horas a mi familia. Me duele tener que pagar unas clases particulares, cuando en realidad el refuerzo escolar debería hacerse en el propio colegio. Me duele que no hagan mas que decir que hoy en día los niños están escasos de afecto, de valores y de principios porque sus padres no se los dan, pero me gustaría saber que jornada laboral tienen esas bocas que escupen estupideces, y que salarios reciben a final de mes.

Siento haberme extendido tanto, leo este blog desde hace mucho tiempo, estoy enganchada, pero nunca había dejado un comentario, las veces que lo intenté me quedé a las puertas, quizá por que no se expresarme lo suficiente para hacer llegar lo que siento, pero este post por segunda vez me ha tocado la fibra.


Aprovecho para felicitar a su autor, y que lo continúe, ya que cada post es la dosis diaria informativa que necesito para arrancar el día.