AÑO VI

miércoles, 24 de octubre de 2007

«Sacada de contexto»

Es la gran disculpa de casi todos los políticos cuando a alguien de su partido le pillan con el pie cambiado en un patinazo declarativo. Es la coletilla de las reacciones a una declaración desafortunada. Al ser preguntados por una frase retorcida o polémica de un/a compañero/a de partido recurren a que fue «sacada de contexto» por los maliciosos periodistas, que parece que todo lo manchamos y contaminamos. Pero no es la única escapatoria del lenguaje político. En lugar de afrontar con habilidad este tipo de preguntas, también se parapetan en el muro de «yo no sé nada de eso» o «no sé a lo que usted se refiere» o «hay cosas más importantes de las que hablar». Hala, a cuestionar a otra parte, sin saber que estas respuestas huidizas son zarpazos a su credibilidad.

El colmo de los colmos es cuando el fanatismo partidista les lleva a decir --supongo que cruzando los dedos-- «estoy completamente de acuerdo con lo que ha dicho porque bla, bla, bla». Ahí les pierde aceite la inteligencia porque prefieren arrimarse a la frase-patinazo con el riesgo de estamparse todos en el suelo. Sólo los buenos políticos torean magistralmente este tipo de desaguisados. Cada uno con su arte de capote y espada sin caer en el error de considerar estúpida a la opinión pública. En España se cuentan con los dedos.

1 comentarios :

vuelalto dijo...

España es uno de los paises donde más se notará el "cambio climático".

En algunos de sus políticos ya hace tiempo que empezó a manifestarse con sus comentarios descerebrados, resecos por la desertización del ladrillo y la riada constante de afirmaciones sin sentido.

En Madrid, andamos con el barro al cuello!