AÑO VI

jueves, 20 de septiembre de 2007

Falsificando la economía

Ayudas a tutiplé para alquilar viviendas, 2.500 euros por cada nuevo hijo, dentista gratis para los niños, 826 millones a mayores para Cataluña, desgravaciones fiscales hasta por toser... Estas son las primeras promesas a bombo y platillo que el Gobierno se saca de la chistera de la precampaña para dolor de cabeza y acidez de estómago del ministro de Economía, un hombre cuyo único carisma son los números. Como debe ser. Con una soltura pasmosa se promete el oro y el moro, se nos dice que estamos en la Champions League de las superpotencias mundiales sin desvelarnos de dónde va a salir semejante millonada de euros. Nos aseguran que hay superávit del PIB y que la economía española va como un tiro. Será para algunos. Porque si sale usted a la calle verá el pan y el cerdo por las nubes, el litro de leche a punto de igualar al de la gasolina, los pisos estancados en precios desorbitados e insultantes, el mercado de trabajo cuesta abajo, la cesta de la compra salida de madre...

La terca realidad nos alerta de que estamos entrando en un cambio de ciclo económico y que llegan severos tiempos de apretarse el cinturón. Mientras los de a pie ya nos hemos dado cuenta de la que va a caer, los de arriba siguen flotando en su optimismo y autocomplacencia electoral. Malo sería que por captar unos miles de votos nuestros políticos --ojo, de cualquier bando-- estén falsificando la economía prometiendo gastos imposibles que nuestro sistema no podría soportar en pocos años. Malo, malo.

6 comentarios :

vuelalto dijo...

No es que los de arriba estén flotando es que mienten, los políticos mienten sea cual sea su idelogía. VOTO EN BLANCO!!!!

Viguetana dijo...

VOTO EN BLANCO

Bombillita dijo...

Es imposible que alguien que no tiene dificultad alguna para pagar una hipoteca, no digamos ya, si no tiene hipoteca, entienda el chirrido que producen sus palabras. Y no saberlo, justo eso, es la causa de la corrupción moral que vivimos. La clase política por un lado, la vida real por el otro. Y no tienen nada que ver.

Anónimo dijo...

Cánta demagoxia neste artigo!!!

Semella que sería mellor que en vez de propoñer novas ideas, se poñan a discutir sobre asuntos que nin nos interesan ou a insultarse entre eles.

Mireia dijo...

El miedo. Como les gusta a los políticos meternos el miedo en el cuerpo. El terrorismo, la economía, la división del país, los inmigrantes, el cambio climático... Por cierto, hoy he leido que un avión transatlantico gasta más en un solo viaje que un coche durante 50 años. Increíble, verdad? (No se cuantos viajes hace Al Gore al año, pero seguro que unos cuantos).

Opino que la mejor manera de debilitar es meter el "canguelis" en el cuerpo a los que se quiere manipular.

No niego la realidad que nos envuelve el día a día pero... No os cansais de tanto alarmismo? Yo sí.


Un besito.

Dani Coll dijo...

Sí. Totalmente de acuerdo con el artículo y también con Mireia.

El alarmismo sirve a la política para apartar la vista de los problemas que no se saben (o no se quieren) resolver.

La crisis que se avecina me parece evidente. Ya no sólo por los indicadores económicos que lo vaticinan, sinó porqué por simple teoría económica, el ciclo alcista no puede ser infinito y, como diría alguno, ya toca.

Saludos.