AÑO VI

viernes, 31 de agosto de 2007

23

Esta mala noticia se vuelve a repetir por vigésimo tercera vez consecutiva. ¡23 veces seguidas sin un respiro! Se produce cuando los que mandan dicen que todo va cojonudamente bien. Será para ellos. Su poder asfixiante generará otras malas noticias, malos números y muchos malos humores y depresiones. 23 ahogos para cientos de miles de bolsillos que pagaron sobreprecios insultantes. Al mío le tocará sufrirla cuando cumpla 25 aprietos tan seguidos como injustos, allá por octubre. Unos meses antes de que nos pasen por las narices las ganancias récord de los que viven de estrangular [y joder] al resto. Tan admirados ellos.

4 comentarios :

Hermans JI dijo...

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.:. hermansji

Xotengo dijo...

Yo soy optimista. La cosa aprieta mucho, cierto, pero quiero pensar como dijo algún experto: "el sistema no permitirá que los tipos suban tanto como para que la gente no pueda soportarlos".

Yo me agarro a esta premisa, porque me parece razonable y porque no me queda otro sitio al que agarrarme.

También es buen momento para meditar si podemos seguir viviendo como Dios. Si podemos seguir gastando tanto dinero en cosas inútiles o, al menos, no tan necesarias. Hablo, desde luego, de mi entorno en España. Me preocupa mucho más la subida tan exagerada que ha tenido la vida en general. Las hipotecas han subido, cierto, pero es más vergonzoso lo que ha subido el café, el pan, la carne, el pescado.... yo creo que ahí es donde está el problema, me temo que no vamos a poder soportar el coste de la vida, hipotecas aparte.

Viguetana dijo...

Pues a mí me da que mucha gente ya lo está pasando francamente mal, puesto que el margen que les quedaba tras cubrir la hipoteca ya era en un principio más bien pequeño.

De todos modos, yo creo que esto nos va a servir de escarmiento a todos. El capitalismo salvaje es insostenible. Y algún día no nos va a quedar otra que aceptarlo e intentar reformular el sistema antes de que el sistema acabe con nosotros, con el planeta y con la poca decencia que nos pueda quedar.

Saludos

Noelia Jiménez dijo...

Qué bien... me siento menos sola. Menos mal que con internet se puede salir mucho sin moverse de la silla, porque me temo que, a este paso, no me va a quedar otra manera de recorrer mundo, habida cuenta de la maravillosa salud de que goza el Euribor, cada día más lozano.