AÑO VI

viernes, 18 de mayo de 2007

Hasta las cejas

El FMI alerta de que la deuda hipotecaria puede frenar el crecimiento económico en España. El organismo internacional que preside Rodrigo Rato subraya que podría afectar al consumo de los hogares y que la vivienda seguirá subiendo entre un 3% y un 4% en año y medio. Sin saber de despachos ni de ingenierías financieras, es evidente que esa apreciación llega un poco desfasada y alejada de la calle. Actualmente los locales hosteleros y las tiendas están de capa caída en la segunda quincena de cada mes. No es una opinión, sino una certeza. Si lo dudan dense una vuelta a finales de mes por su barrio y verán como los hipotecados tiran de sillón-ball los viernes y los sábados por la noche mucho más de lo que quisieran. Dense un garbeo por las zonas de vinos y comparen la asistencia actual y la de hace un par de años. Y si no se lo acaban de creer observen las estanterías con las superofertas de los supermercados. Muchas veces arrasadas ya al mediodía.

El señor Rato observa desde la distancia neoyorquina cómo un ciclo económico positivo para España empieza a decir adiós. La parte mala de mi lóbulo temporal izquierdo me dice que esa es la España endeudada a la que don Rodrigo deberá levantar los ánimos si el PP, ante un hipotético batacazo electoral en el 2008, lo rescata para ser definitivamente presidenciable. Repito, una maldad de mi cerebro... aunque todo es posible.

3 comentarios :

Leo dijo...

Yo, de ser Rato, no me presentaba como candidato a Presidente del Gobierno ni de coña... Especialmente teniendo en cuenta que en su actual cargo cobra 400.000€ libres de impuestos al año, ahí es nada. ¡Qué barbaridad! ¡Así yo también analizo la economía de mi país!

Saludos.

Nacho dijo...

Leo, no cuentas con que el cargo del FMI es renovable cada cinco años... y para ese puesto hay una lucha atroz con uñas y dientes.

Saludos.

mandarina dijo...

Pues no estaria nada mal que fuese asi, es una persona muy valida aunque luego el poder parece que los cambia a todos seria un buen candidato.