AÑO VI

martes, 8 de mayo de 2007

Hasta el cuello

Leemos que un etarra tenía documentación sobre la negociación entre la banda terrorista y el Gobierno, PSOE y PNV, además de archivos sobre la estrategia de la ilegalizada Batasuna para poder acudir a las elecciones del 27-M. Lo sabemos horas después de que la ANV haya conseguido burlar todos los filtros del Estado de derecho colando su candidatura en decenas de municipios vascos. Eso sí, amparados en la legalidad de nuestro sistema garantista. También se sabe que ETA ordenó no atentar contra el PSOE y seguir a políticos del PP. Y que la AVT volverá a tomar las calles de Madrid este sábado para exigir que De Juana Chaos vuelva a la cárcel.

Una vez superados el nacimiento de la infanta Sofía, el amago carcelario de la Pantoja y las exquisiteces de Aznar sobre el vino, ahora ya no hay cortina de humo que desvíe la atención. La polémica por excelencia en esta precampaña electoral vuelve a ser ETA y su entorno. Y no es para menos, porque este turbio asunto que arrastramos desde hace más de 40 años deja entrever últimamente una mano demasiado abierta por parte del Gobierno ZP. Como si el talante y la bonhomía ocultasen lo obvio: cuando das la mano a éstos te cogen todo el brazo. Y si te despistas llegan hasta el cuello.

7 comentarios :

Basi Vos dijo...

Tampoco hay que ser tan tremendistas. El hecho de que se puedan presentar sólo significa eso: que se pueden presentar, no significa darles las alcadías como parece que todo el mundo se empeña en decir. Hace falta más para alcanzar cuota de gobierno y es que tengan electores que metan en la urna sus papeletas: que les voten. ¿A qué tenemos miedo realmente? ¿Qué trata de ocultarnos la ley de partidos?

A mí si me interesa saber el respaldo que tiene la izquierda abertxale.

Anónimo dijo...

El apoyo abertzale ya sabemos que ronda las 80.000-100.000 personas, y seguro que si se presentan tendrán varios alcaldes en pueblos del País Vasco. ¿Miedo a que voten? Ninguno. El miedo es que vuelvan a la política sin condenar explícitamente la violencia, con artimañas legales.

Bercebus dijo...

El problema de la ley de partidos es que en teoría ilegaliza a los partidos, pero no a sus componentes. Lo que se está haciendo es anular listas enteras de personas, vetarles su derecho a participar en la vida política por el mero hecho de que su condidatura hay sido probablemente usada por los abertzales. Lo que no se puede hacer es coger a cientos de personas e ilegalizarlas si no hay un sentencia firme, que es como se ha venido haciendo hasta ahora.
Y esta contradicción la creó la ley de partidos. Lo que se tenía que haber hecho es usar a la fiscalía para buscar relaciones, acusar y condenar a los verdaderos terroristas. Porque esto que pasa hoy con ANV, pasará dentro de 4 años otra vez con otra condidatura y así hasta que no se empiece a hacer las cosas en concordancia con la constitución.

Es un problemón muy gordo.

Jaime dijo...

La ley de partidos es totalmente constitucional, así que lo que se haga en aplicación de la misma, lo es también.

¿Dejarías que se presentara un partido que fuera el brazo político de una banda terrorista que se dedica a matar nacionalistas por el mero hecho de serlo?. ¿Y que ese partido colabore con la banda terrorista, le facilite información de objetivos, financiación, logística, etc...?.

Y no se ilegalizan personas, se ilegalizan los partídos políticos que incumplen la ley. Con el cumplimiento de la ley (condena del terrorismo, no colaboración con banda armada, falta de vínculo con partidos ilegalizados....) se pueden presentar, si no la cumplen, en sus manos está revertir la situación.

¿No pueden o no quieren?. ¿Quién no les deja?.

migramundo dijo...

Las personas no pueden ser ilegalizadas, que es el mensaje que se envía desde ciertos sectores. Flaco favor se le hace a la democracia prohibiendo listas electorales por supuestas vinculaciones con organizaciones terroristas. A mí también me interesa saber, como ciudadano, qué apoyo tienen los abertzales y, además, estoy seguro de que sólo el desempeño del poder les hará cambiar determinadas posturas e incluso rechazar la lucha armada. ¿Conoce alguien a algún político que siga siendo el mismo antes y después de tocar poder? Fuera de esto, es una lástima que se pierda la ocasión de seguir el ejemplo irlandés, incluso con todas sus salvedades. Saludos

M. dijo...

La Ley de Partidos la propone Zapatero en el marco de un Pacto contra el terrorismo que Rajoy se apresuró a descalificar diciendo que era un conejito que se sacaba de la chistera. Aznar, mientras, fruncía el ceño. Ahora para ellos es el maná: la Salvación. Tampoco Aznar miraba con buenos ojos la Constitución, y a ver quién se atreve a tocársela ahora.

Dicho esto, la Ley de Partidos funcionó. Y funcionó no para quitarle la voz a esas miles de personas que amparan a ETA y sus resortes, que la tienen y ya se les escucha demasiado, sino para que por primera vez el Estado no ceda tantos millones de sus pesetas a una organizaciòn legal que reparte luego ese dinero para gastos diversos, acciones armadas entre ellos (asesinatos, o sea).

Saludos.

Anónimo dijo...

Es una verguenza que la ANV pueda presentar parte de sus candidaturas. El diario El País habla hoy de que el Gobienro descarta la ilegalización completa del partido. En mi opinión es un error, pues sería la mejor solución. Así zanjaríamos el aburrido culebrón Batasuna-ANV-ETA y de paso dejaría con la palabra en la boca al PP.