AÑO VI

jueves, 5 de abril de 2007

En libertad el blogger y periodista Josh Wolf

«Reporteros sin Fronteras quiere aplaudir el valor de Josh Wolf que, para proteger sus fuentes, ha pasado más tiempo en la cárcel que cualquier otro periodista en la historia de Estados Unidos. Josh Wolf, autor de un documental sobre una manifestación contra el G-8 en San Francisco, en 2005, se negó a entregar sus archivos de vídeo y a prestar testimonio ante la justicia federal, en el marco de la investigación de un gran jurado sobre los daños leves causados a un coche policial durante los acontecimientos. Al blogger y periodista independiente le condenaron por desacato al tribunal»... [+] Reporteros sin Fronteras

3 comentarios :

Félix Soria dijo...

¡EE UU es la "patria" de las libertades indivuduales! Para tener armas en casa y poco más...

F dijo...

Los votos de ETA
5 de Abril de 2007 - 10:37:33 - Luis del Pino
¿Terminará Batasuna presentándose a las elecciones? Por supuesto que sí. El Gobierno acaba de hacer el paripé de ilegalizar la marca ASB, pero Batasuna dispone de varias otras marcas (entre ellas el PCTV) con las que concurrir a los comicios. Y tiene, además, la posibilidad de presentar agrupaciones de electores. Ante las diversas posibilidades de las que dispone, el Gobierno tiene la opción de ordenar una investigación sobre los componentes de cada candidatura presentada en un ayuntamiento e instar la ilegalización de aquéllas de las que conste la vinculación con anteriores marcas electorales de ETA, como ya hizo el Partido Popular en las elecciones municipales de 2003, que significaron el fin de la presencia de los terroristas en los ayuntamientos.

¿Hará eso el Gobierno Zapatero? Por supuesto que no. Y esa dejación de funciones terminará de arrastrar al Partido Socialista por el despeñadero al que Zapatero le dirige. Porque la vuelta de miembros de Batasuna (utilicen el nombre que utilicen) no sólo significa que el brazo político de los terroristas volvería a acceder a la financiación derivada de su obtención de actas de concejal; no sólo significa que los terroristas volverían a disponer de los recursos y servicios que los ayuntamientos pueden poner a disposición de vecinos y asociaciones; significa, sobre todo, que los terroristas volverían a tener acceso a aquellos datos de los que los ayuntamientos disponen sobre los habitantes de cada localidad. La vuelta de los batasunos a los ayuntamientos significa, en última instancia, que el Gobierno Zapatero habría puesto de nuevo a disposición de los terroristas un instrumento que facilita enormemente la tarea de información previa a la comisión de nuevos asesinatos. En otras palabras: si el Partido Socialista no impide, utilizando todos los recursos a su alcance, que los terroristas vuelvan a acceder a los ayuntamientos, pasaría a ser co-responsable de cada asesinato futuro para el que los datos previos se hubieran obtenido, total o parcialmente, a través de los concejales batasunos electos.

Si volvemos la vista atrás, el panorama es desolador: todo lo que se había avanzado en materia de lucha antiterrorista durante los ocho años que duró el gobierno del PP, se ha retrocedido en los tres años que llevamos de Gobierno Zapatero. ETA y Batasuna no podrían haber encontrado un candidato mejor para ocupar el sillón de La Moncloa. Desde luego, nadie habría defendido mejor sus intereses de lo que Zapatero lo está haciendo.

¿Cabe la posibilidad de una reacción interna en el PSOE? No antes de las próximas municipales. Sólo un auténtico descalabro socialista en los ayuntamientos y en las autonomías podría dar pie a una reorganización del PSOE, no por convencimiento (es triste decirlo), sino por mera necesidad. Es por eso que todos tenemos la obligación de trasladar el mensaje de que las próximas elecciones locales de mayo son mucho más que una elección de concejales y diputados autonómicos: las próximas elecciones locales son un auténtico referendum sobre la política de cesión ante los asesinos de ETA.

Cada voto que se le de a un alcalde socialista será utilizado por Zapatero para decir a los españoles: "¿Veis como los ciudadanos están conmigo?". A la inversa, cada voto que no vaya a un alcalde socialista constituye una auténtica moción de censura a la política antiterrorista de un gobierno que ha conseguido resucitar a esa banda asesina a la que Aznar dejó contra las cuerdas.

Lo siento por muchos alcaldes socialistas que ninguna culpa tienen de lo que Zapatero está haciendo, pero las cosas están así: cada voto al PSOE el próximo 27 de mayo es un cheque en blanco a ETA.

Astrolabio-jsa dijo...

La actitud de Josh Wolf no debería ser un acto heroico, sino que debiera haber una legislación, en todos los países del mundo, que proteja la profesión del Periodista, quien es la única posibilidad de los que no tienen el poder, de poder decir ciertas cosas. Saludo fraterno.