AÑO VI

lunes, 12 de marzo de 2007

Objetivo Navarra

El ¿y ahora qué? ya tiene respuesta. La próxima manifestación a la que acudirá el PP será sólo dentro de seis días en Pamplona. La ha convocado el Gobierno de Navarra el próximo sábado en contra de la negociación política con ETA y en defensa de la autonomía y el fuero de esta comunidad. Agotadas y fulminadas las conspiranoias del 11-M y las protestas por el caso De Juana Chaos, se vuelve a la carga con el tema de ETA [como se dijo aquí], epicentro desde hace varios años de la oposición frontal al Gobierno por parte del PP. De ahí su absoluta soledad parlamentaria de los populares. Un argumento más para seguir gritando contra el poder establecido y contra ZP, Pepiño y el comando Rubalcaba. Y eso que se dijo mil y una veces que ya no hay negociación política con ETA, que los puentes de diálogo están rotos desde el atentado de la T-4, que Navarra no está en venta... Lo dicho, la batalla para los próximos días será Navarra, querida tierra. Que no decaiga la crispación, para gozo de ETA.

2 comentarios :

endevé dijo...

A los navarros, que están de maravilla, les ha tocao las narices las declaraciones de Otegi y se echan a la calle. Me parece muy bien. Detrás va el PP a arañar votos... allá cada uno. Por mucho que se haya dicho que no hay negociación con ETA, el hecho de que no se haya roto la tregua y por los mensajes que se lanzan del entorno de Batasuna, me induce a pensar que, al menos, continuan los contactos (cosa que también me parece muy bien porque, como decia Sun Tzu, si quieres vencer a tu enemigo, tendrás que conocerlo como a ti mismo) y que el PSOE quiere continuar con el proceso, pero esta vez de una manera más discreta, viendo el jaleo que se ha montado por querer llevar la negociación al parlamento.
Por otra parte, creo que Zapatero debería reflexionar sobre la conveniencia de seguir por este camino o cortar realmente por lo sano y volver a la situación anterior. Aun pensando que todo este lío es, mayoritariamente, una irresponsabilidad del PP, un proceso de rendición pacífica de ETA necesita un ambiente político calmado y, en consecuencia, a toda la sociedad calmada. Como contrapartida, probablemente, se terminaría la tregua y volveríamos al riesgo de violencia, agresiones y muertes. Difícil dilema para un estadista.

Uxío Avellaneda dijo...

Lo había avisado en el post anterior, cuando se les deshilache el muñeco lo tiran y a por el otro. Lo peligroso es que están excitadísimos, con la vorágine de las movilizaciones están tan desenfrenados que ya les valen hasta los juicios de intenciones -las meras sospechas-: "Ahora me manifiesto porque sospecho que..."
Están como yonquis, le han cogido gusto a la movida callejera y no se pueden desenganchar.
En esta vil y desenfrenada caída por la pendiente de la irresponsabilidad, cuál será el motivo de la próxima movilización, ¿una mirada que se interpreta cómo una amenza?, y ¿cuánto tiempo van a tardar en acampar en las plazas? Esto último puede parecer una boutade, pero todo se andará, es sólo cuestión de tiempo... poco tiempo.