AÑO VI

martes, 6 de marzo de 2007

Las cartas ya no huelen

Escribe Guillermo Pardo: «Ahora las cartas ya no huelen. Son electrónicas, que es tanto como decir que no son cartas porque no conservan nada mentalmente simbólico que incite al cerebro a rememorar aquello que nos acerca a otros a través de los sentidos.Ya no esperamos al cartero con impaciencia infantil porque el cartero ya sólo nos trae propaganda y correspondencia bancaria y oficial. Los carteros hace tiempo que no ven rostros de esperanza en los destinatarios de las cartas, sino quizá sólo amargura por la notificación de embargo que trasladan. Quizá hasta sólo por eso sean odiados o, cuando menos, esquivados»... [+] Migramundo

2 comentarios :

Albiac dijo...

¡Qué verdad más grande! Y confieso que recibir una carta inesperada es de lo más maravilloso que puede pasar.

ana dijo...

He leído el post de guillermo y me parece superinteresante lo que dice, pero sobre todo cómo lo dice. Su forma de explicarlo, su ternura, su intensa prosa es exquisita. Gracias, nacho, por recomendárnoslo.