AÑO VI

sábado, 10 de febrero de 2007

Ocho grados más

La temperatura máxima en España hasta finales de este siglo puede subir hasta ocho grados. Queda claro que es urgente una nueva política energética. Aparte de la labor de ahorro cotidiana que corresponde a los ciudadanos, los gobernantes deben ponerse las pilas para potenciar de una vez las energías alternativas, especialmente en el mundo del automóvil. En pleno siglo XXI es incomprensible la ausencia de ayudas para comprar coches que ya se mueven exclusivamente con energía eléctrica, o en su defecto los vehículos híbridos (gasolina + electricidad) que siguen con precios extremadamente altos. Los que mandan deben olvidarse del petróleo cuanto antes, aunque les duela en el bolsillo de los impuestos. Tan fácil es decirlo como sentarse un día y marcar un tope para que los fabricantes dejen de vender coches tan contaminantes.

Quedarse en reducir un poco más las emisiones de CO2 es parchear un problema que se nos echa encima, pues cada vez hay más vehículos calentando el ambiente. Una prioridad que debe saltar de las palabras a los hechos. Ya. Porque todos nos jugamos todo.

Y, por supuesto, que el cowboy George W. Bush asuma el Protocolo de Kioto. Que en esta ocasión no gana el más chulo.

4 comentarios :

endevé dijo...

Me considero una persona optimista por naturaleza, pero en este caso, doy la partida por perdida. El fenómeno de la globalización es imparable y, en términos ecológicos, se extiende como un cancer. Si la situación que se predice es cierta, la única solución consistiría en pisar el freno a fondo, pero a nivel mundial. Y eso es imposible, porque los paises emergentes aspiran a nuestro tren de vida. Subvencionando coches eléctricos en Europa no vamos a solucionar nada. De lo que se trata es de frenar el consumo radicalmente, es decir, no usar coche, por ejemplo. Y eso es una utopía.

saturnino dijo...

Según los cientificos reunidos en Paris para estudiar el cambio climatico este se lleva produciendo desde que empezo la revolución industrial, es decir que todo lo que nos ha proporcionado el desarrollo del binestar a llevado a esto ¿ estamos dispuesto a renuciar a esto ?
Volver a los niveles anteriores ? ¿ volver a vivir en un radio de unos 10 km ? ¿olvidarnos de viajes, ordenadores, electrodomesticos? ¿ pasar frio en invierno y calor en verano?
Alguien diría que no hay que renunciar a todo sí no solo en parte pero esto lo único que haría seria aplazarlo pero no atajarlo.
Ya que cualquier consumo de energia produce CO2 salvo que se descubra una nueva fuente ó utilicemos la nuclear.

En cuanto a los vehículos electricos ó hibridos sí hay que subvencionarlos y por otro lado se quitan la recaudación por los carburantes de dónde sacarán los gobiernos el dinero para esto: habrá que gravar con un impuesto equivalente algo de consumo mayoritario, ¿el agua por ejemplo ?
Por otro lado imaginemos un vehículo electrico que se enchufara a la red para recargar ¿ de dónde saldría esa energia electrica? ¿ Nuclear, tal vez ? Sí no lo que estamos en desplazando la emisión de los vehículos a las plantas de producción electrica.

saturnino dijo...

Según el Grupo intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático, hay un 90% de probabilidades de que el efecto global de las actividades humanas desde 1750 haya sido el calentamiento» del planeta. Ahí está el meollo de la cuestión, «desde 1750». Eso es tanto como decir que toda la Revolu¬ción Industrial, que a su vez encarna todo lo que queremos decir con la palabra «moderno» y especialmente con la pala¬bra «desarrollo» ... , nos destruye.
Como un ejemplo de esta nueva conciencia, pensemos que los dos idearios de la «modernidad» supuestamente más antitéticos, el capitalismo y el marxismo son, desde el punto de vista del calentamiento global, únicamente las dos caras de una misma moneda. Discuten sólo cómo se ha de indus¬trializar y quién va a llevarse los beneficios, pero ninguno de los dos se cuestiona ni por un momento la industrialización en sí ni el desarrollo que supone. Y éstas son precisamente las cosas que pone en entredicho el calentamiento global.
Un oyente escribió a la BBC: «¿Quién va a decir a 1.000 millones de perso¬nas que no pueden tener automóvil ni aire acondi¬cionado?» ¿Sólo 1.000 mi¬llones? La población mun¬dial se compone de 6.000. Alguien va a tener que ponerle el cascabel a ese ga¬to y al mismo tiempo proponer un planteamiento equitativo para ese mundo post-post-todo. Algo así como los náufragos que se ven obligados a compartir sus provisiones en un bote salvavidas. Es difícil imaginar que mientras la mayoría afron¬tará terribles privaciones, unos pocos pudieran seguir vivien¬do como hasta ahora sin que eso llevara al caos universal. Un ejemplo de cómo podría ser el futuro: la India tiene una «nue¬va clase media», anglófona, experta en informática y orienta¬da hacia el consumo, y como señala la BBC, esta clase media «tiene dos veces la población de Alemania», pero alrededor de ellos, 300 millones de indios viven con menos de un dólar al día. El 45%• de los niños indios menores de cinco años están mal nutridos. Debido al incremento de la población y de las sequías, el agua subterránea de la India se agota y no se repone. Y, también, según cita The New York Times, el pri¬mer ministro Manmohan Singh afirma que la renaciente gue¬rrilla maoista es el mayor desafío para la seguridad interna al que la India se ha enfrentado nunca.

Anónimo dijo...

El tema es especialmente complejo, pero sólo aclararé que pensar que en España la temperatura pueda subir 8 grados es absurdo; el famoso IPCC certifica una subida de, creo, 0,7 grados en el siglo XX a nivel mundial, e incluso eso está cada vez más discutido.

No seamos demasiado crédulos, el concepto de cambio climático es absurdo y, a día de hoy, a pesar de lo que repitan los periódicos extractando el resumen del IPCC, no puede asegurarse que el pretendido aumento de las temperaturas sea causado por el hombre ni que, en caso de existir, fuera catastrófico.

¿Cuántas teorías catastrofistas hemos sufrido en los últimos años? Y seguimos aquí.

Un saludo a todos,